El senador Miguel Uribe Turbay, del partido Centro Democrático y precandidato presidencial, generó controversia tras presentar su plan para recuperar la presencia estatal en el Catatumbo. Durante un sobrevuelo por la región, Uribe señaló lo que considera el fracaso de la “Paz Total” promovida por el presidente Gustavo Petro, calificándola como una política que ha intensificado la crisis en zonas conflictivas del país.
“La desidia del actual Gobierno es evidente. El Catatumbo vive una tragedia humanitaria, y no hay una respuesta efectiva. Es hora de actuar con determinación para garantizar la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos”, afirmó Uribe.
Seis Propuestas para Enfrentar la Crisis
Uribe presentó seis iniciativas enfocadas en fortalecer la seguridad y garantizar la presencia estatal en el Catatumbo, una región afectada por enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC. Una de las propuestas más polémicas fue la militarización de las ciudades cercanas a Cúcuta y la frontera con Venezuela.
El senador argumentó que esta medida evitaría la expansión de grupos insurgentes y protegería a la población civil, que ya ha sufrido el desplazamiento de cerca de 40,000 personas y la pérdida de casi un centenar de vidas, según cifras de la Defensoría del Pueblo.
Reacciones Divididas
La propuesta de militarización desató intensas discusiones en redes sociales. Mientras algunos apoyan la idea como una solución contundente a la inseguridad, otros la critican por su enfoque represivo y la posibilidad de aumentar las tensiones en la región.
Líderes sociales y defensores de derechos humanos han advertido que la militarización podría agravar la situación humanitaria. Sin embargo, Uribe se mantuvo firme en su postura, destacando que “la seguridad es la base para cualquier proceso de desarrollo y estabilidad”.
Un Llamado al Debate Nacional
La crisis en el Catatumbo ha puesto nuevamente en el centro del debate la efectividad de las políticas de seguridad y paz en Colombia. La propuesta de Uribe, aunque polémica, refleja la urgencia de encontrar soluciones ante la creciente violencia y desplazamiento masivo en esta región clave del país.
La discusión sobre cómo abordar esta problemática continuará marcando la agenda política, especialmente de cara a las elecciones presidenciales.



