Minuto30.com .- La expansión de Frisby hacia el Viejo Continente se ha topado con un muro legal infranqueable. En entrevista con 6AM W, Charles Dupont, representante legal de Frisby España, confirmó que la justicia española les dio la razón al determinar que la marca colombiana no puede reclamar derechos sobre un nombre que no registró debidamente en ese país.
El argumento que hundió a la marca colombiana
El punto clave del conflicto fue la “notoriedad” de la marca. Frisby Colombia intentó argumentar que su nombre ya era ampliamente conocido en España, basándose en la enorme población de colombianos que residen allí.
Sin embargo, la justicia española fue tajante: para que una marca sea considerada “notoria” debe ser reconocida por el gran público y no sólo por un nicho de inmigración concreto. Al no existir registro previo de la empresa colombiana en España, Frisby España (entidad independiente) registró el nombre legalmente.
La “factura” de Frisby España: Piden más de 700.000 euros
Luego de ganar la pelea por el nombre, Charles Dupont reveló que ahora buscan una compensación millonaria que se divide en tres partidas principales:
ganancias perdidas: Alrededor de 500.000 euros por los meses en los que no pudieron operar por el bloqueo legal de la marca colombiana.
Ganancias proyectadas: Otros 200.000 euros por beneficios no percibidos durante un periodo de cuatro meses.
Retroactivo 2025: Pago de todas las utilidades generadas de mayo a diciembre de 2025.
«No podemos infringir una marca que no existe en España. Es legítimo y no es competencia desleal», afirmó Dupont.
Críticas al “apoyo nacionalista”
Dupont también se refirió a la ola de apoyo que recibió Frisby Colombia en las redes sociales, calificándola como producto de “noticias falsas” compartidas por la empresa de Pereira para generar lástima entre los consumidores.
Según el representante, intentaron llegar a un acuerdo para incluir a los colombianos o recibir un pago por la marca, pero se negaron.
Por ahora, Frisby Colombia no ha emitido un comunicado oficial tras estas revelaciones en los micrófonos de Julio Sánchez Cristo, pero el panorama jurídico en Europa parece estar totalmente en contra.
