La tragedia ocurrida durante el rodaje de la serie. Sin senos hay paraíso en Bogotá continúa generando reacciones, especialmente luego del testimonio de una de las actrices que se encontraba allí al momento del ataque.
El hecho, registrado el 18 de abril en el sector Los Laches, dejó como saldo la muerte de dos integrantes del equipo de producción: Nicolás Francisco Perdomo, de 18 años, y Henry Alberto Benavides, de 45. El presunto agresor, identificado como José Cubillos, también falleció en medio de la reacción de los presentes.
Dos días después, la actriz Marisol Correa Vega decidió hablar públicamente sobre lo sucedido y aclarar versiones que circularon en las redes sociales. En entrevista Mañanas azulesel artista aseguró que algunas de las informaciones difundidas no se corresponden con la realidad vivida por el equipo.
¿Qué pasó en el set?
Según Correa, el equipo se encontraba grabando en un lugar cerrado, específicamente en una universidad, cuando se enteraron de lo sucedido. La actriz explicó que la producción reaccionó de inmediato al enterarse de la situación.
«Definitivamente no, yo estaba allí en el set; poco después entró el director al set para decir 'salgan del aire, tenemos que parar'», dijo, desmintiendo así la versión que indicaba que el rodaje habría continuado después de la tragedia.
Según su testimonio, una vez dada la alerta, las grabaciones cesaron y el equipo recibió instrucciones de permanecer en el lugar mientras se controlaba la situación. En ese sentido, indicó que se priorizó la seguridad de todos los presentes antes que cualquier otra decisión.
“Nos mantuvieron ahí un rato esperando que llegara la policía, esperando que todo estuviera tranquilo y acordonado para poder empezar a salir, para que empezaran a salir todos”, explicó detallando los minutos posteriores al ataque.
La actriz insistió en que la producción actuó con responsabilidad y que, contrario a lo informado, no hubo continuidad en las grabaciones. “Pero definitivamente en cuanto se supo la noticia salió del aire, no seguimos grabando”, reiteró.
Defensa de sus compañeros y llamado al sindicato
Además de aclarar lo sucedido en el set, Correa se refirió al papel de quienes intervinieron durante el ataque. Según explicó, las acciones de algunos miembros del equipo fueron decisivas para evitar que la situación se agravara aún más.
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Desde su perspectiva, estas personas actuaron en un contexto de legítima defensa, en medio de una reacción inmediata a la agresión. Esta interpretación coincide con la decisión de las autoridades de dejarlos en libertad mientras continúen vinculados a proceso.
La actriz también abordó el impacto emocional que dejó el suceso, señalando que fue una situación inesperada y difícil de asimilar para todo el equipo. En su relato describió el momento como algo difícil de entender, incluso para quienes lo vivieron de cerca.
“Es como dicen, que muchas veces la realidad supera a la ficción. O sea, es algo surrealista, algo que nadie espera, pero que tampoco se entiende y que no se puede explicar, es decir, nadie lo puede explicar”, expresó.
Más allá de lo sucedido, aprovechó el espacio para llamar a condiciones de seguridad en las producciones audiovisuales. Consideró que es necesario fortalecer los protocolos y trabajar en conjunto con las autoridades para prevenir situaciones similares.
«Sí es necesario que las productoras audiovisuales refuercen un cordón de seguridad o llamen a la policía. Realmente siento que es un esfuerzo conjunto», afirmó, al tiempo que insistió en que este tipo de hechos no se pueden analizar de forma aislada del contexto de seguridad que vive la ciudad.
Un caso que sigue bajo investigación
Mientras continúan las investigaciones por parte de las autoridades, el caso continúa generando debate en el sector audiovisual y en la opinión pública.
Los rodajes permanecen suspendidos y distintas voces del gremio han pedido revisar las condiciones en las que se desarrollan este tipo de producciones, especialmente en localizaciones externas.
La tragedia no solo dejó víctimas mortales, sino que también abrió una discusión sobre la seguridad de quienes trabajan detrás de escena y la necesidad de implementar medidas más estrictas para protegerlos en medio de su trabajo.





