Minuto30.com .- Se viraliza un vídeo que muestra cómo, mientras decenas de visitantes subían las antiguas escalinatas o se tomaban selfies en la plaza central, el asesino de las pirámides de Teotihucán, vestido con ropa oscura, aparece caminando con total naturalidad.
En el registro audiovisual no existen gritos, discusiones o altercados previos; la violencia detona de la nada absoluta. Los múltiples disparos generaron una estampida humana inmediata que los sobrevivientes describieron como una “zona de guerra”.
En audios que acompañan a otras grabaciones filtradas, se escucha a la multitud desesperada gritarle a la Guardia Nacional: “¡Está subiendo, dispárenle ahí!”, mientras el tirador subía los 43 escalones del antiguo templo para atrincherarse y obtener un ángulo de tiro fatal.

El saldo de la tragedia: los colombianos bajo fuego
En medio de la lluvia de proyectiles, el informe oficial aportó cifras que enlutaron la jornada:
La victima fatal: Una mujer de 32 años de nacionalidad canadiense perdió la vida repentinamente en el sitio arqueológico tras ser alcanzada por el tirador.
los heridos: Autoridades mexicanas reportan un total de 13 personas heridas. Algunos tienen heridas directas de bala y otros sufrieron traumatismos graves y fracturas al ser pisoteados durante la estampida masiva.
angustia colombiana: La Cancillería confirmó lo que muchos temían: entre los heridos se encuentran tres ciudadanos colombianos, resaltando el desgarrador hecho de que uno de ellos es apenas un niño de 6 años.
Actualmente, nuestros compatriotas reciben atención médica especializada y cuentan con apoyo consular permanente.
El perfil del monstruo: ¿Quién fue el asesino de Teotihuacán?
Las investigaciones del Gabinete de Seguridad mexicano descartaron rápidamente que se tratara de un ataque vinculado a los sanguinarios cárteles del narcotráfico.
El agresor, quien decidió quitarse la vida en la cima de la pirámide luego de realizar la masacre, fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, un ciudadano mexicano de 27 años.
Las autoridades, luego de inspeccionar el lugar, la escena del crimen y sus registros personales, perfilaron al asesino como un criminal imitador, un imitador, con una profunda condición psicopática:
Obsesión letal: Jasso era un seguidor fanático y admirador de la infame masacre de Columbine High School en los Estados Unidos; ocurrido, en una macabra coincidencia, el 20 de abril de 1999.
Simbología y odio: En sus perfiles virtuales se encontraron referencias a la Alemania nazi y manifiestos donde afirmaba obedecer órdenes de “entidades no terrenales”, denunciando que turistas profanaron el sitio para “tomar una foto”.
Ataque premeditado: El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, confirmó que no se trató de un acto impulsivo. Jasso se alojó en hoteles cercanos días antes y visitó la zona en repetidas ocasiones para estudiar los puntos ciegos del guardia.
¿Qué salió mal en el sitio arqueológico?
Las pirámides de Teotihuacán son uno de los emblemas culturales más visitados de América Latina. El hecho inconcebible de que un individuo perturbado violara los controles de acceso y entrara con un arma de fuego expone una brecha gigantesca e imperdonable en los protocolos de control de turistas.
Este fatídico lunes obligará al gobierno mexicano a repensar urgentemente la instalación de detectores y filtros de metales más rigurosos para garantizar que la historia no se repita.
El vídeo que da la vuelta al mundo
«Estás muy relajado grabando con tu celular la inmensidad de la zona arqueológica de Teotihuacán, captando el sol radiante y la historia antigua para lucirla en tus redes sociales. De repente, un gordito cruza tu encuadre. Te molestas por un microsegundo porque arruinó la toma panorámica perfecta, pero no tienes idea de que el hombre que acaba de pasar frente a tu lente está a punto de desatar el infierno. De manera fría, lenta y calculada, saca toda su parafernalia táctica y abre fuego contra un multitud indefensa”.
Esa es exactamente la cruda descripción del vídeo que hoy está dando la vuelta al mundo.
Estás muy relajado grabando con tu celular la inmensidad de la zona arqueológica de Teotihuacán, captando el sol radiante y la historia milenaria para presumir en tus redes sociales. De repente, un sujeto de constitución robusta cruza tu encuadre. Estás molesto por un microsegundo porque arruinó la toma panorámica perfecta, pero no tienes idea de que el hombre que acaba de caminar frente a tu lente está a punto de desatar el infierno. De manera fría, lenta y calculada, saca toda su parafernalia táctica y abre fuego contra una multitud indefensa.
Esa es exactamente la cruda descripción del vídeo que hoy está dando la vuelta al mundo.
