Un hombre de 28 años fue capturado en flagrancia en la localidad de Suba, en Bogotá, luego de ser acusado de cometer un robo a mano armada en un establecimiento comercial del norte de la ciudad. La rápida reacción de las autoridades, sumada a la denuncia de la víctima y la activación del sistema de geolocalización de uno de los elementos robados, permitió localizarlo pocas horas después de los hechos.
De acuerdo con la información brindada por la Policía Nacional, el caso se registró en la colonia La Campiña, donde el sospechoso ingresó a un local comercial y, presuntamente, intimidó a la propietaria utilizando un arma de fuego para despojarla de diversos elementos tecnológicos.
Entre los elementos sustraídos se encontraban dos celulares de gama media y una computadora portátil. Una vez que obtuvo los elementos, el hombre abandonó el lugar y escapó a bordo de una motocicleta.
Sin embargo, la víctima alertó de inmediato a las autoridades y activó las herramientas de rastreo de uno de los dispositivos móviles robados. Gracias a esta información, uniformados desplegaron un plan de candados en distintos puntos del sector con el propósito de cerrar posibles rutas de escape y localizar al responsable.
Lo encontraron escondido en un hotel
Las labores de búsqueda llevaron a los policías hasta un hotel del sector, donde fue localizado el sospechoso mientras intentaba evadir a las autoridades. Durante el procedimiento fue capturado y se recuperaron todos los elementos tecnológicos reportados como robados.
Asimismo, las autoridades inmovilizaron la motocicleta que, al parecer, fue utilizada para facilitar la fuga luego de cometido el robo.
En #Suba un hombre con brazalete electrónico del INPEC y sentencia de 9 años creyó que podía seguir haciendo de las suyas. Tras asaltar un establecimiento, huyó en una moto, pero cometió un error: llevarse un celular con el GPS activo.
La Policía logró localizarlo y capturarlo. pic.twitter.com/dMLF8Z5mat
— Policía Metropolitana de Bogotá (@PoliciaBogota) 15 de junio de 2026
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Luego de realizar las diligencias de identificación y verificación de antecedentes, los investigadores descubrieron un detalle que agravó aún más la situación judicial del capturado: el hombre estaba violando una medida de arresto domiciliario que tenía vigente.
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Tenía una casa como prisión y llevaba una pulsera electrónica.
Según la Policía, el detenido cumplía una pena de 9 años y 10 meses de prisión por los delitos de robo agravado y calificado, así como por tenencia ilegal de armas de fuego. Pese a ello, se encontraba fuera del lugar donde debía permanecer privado de libertad bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Además, contaba con un brazalete electrónico asignado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), mecanismo disponible para monitorear el cumplimiento de la medida judicial.
Asimismo, las investigaciones adelantadas por las autoridades señalan que este hombre sería presunto responsable de otros hurtos cometidos recientemente en contra de distintos establecimientos comerciales de la localidad de Suba. Entre los comercios afectados se encuentran droguerías, papelerías y supermercados que habrían sido objeto de acciones delictivas de similares características.
Si bien estas conductas continúan siendo objeto de investigación, los elementos recabados hasta el momento han permitido vincularlo preliminarmente con esa cadena de hurtos que venía generando preocupación entre los comerciantes del sector.
Finalmente, el capturado quedó a disposición de la Fiscalía General de la República para avanzar en el proceso de judicialización correspondiente. Además de responder por el presunto delito de robo calificado y agravado relacionado con este último caso, también deberá enfrentar cargos por el delito de fuga de prisioneros, por incumplimiento de la medida de arresto domiciliario que le había sido impuesta.
La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía a reportar oportunamente cualquier hecho que afecte la seguridad y la convivencia, a través de la línea de emergencia 123 o a través del CAI más cercano, destacando que la colaboración de las víctimas y la rápida entrega de información siguen siendo fundamentales para la reacción de las autoridades y el esclarecimiento de los crímenes.
