Pese a que la Contraloría expusiera que hay debilidades en los diseños y estudios de vialidad del proyecto Hidroituango, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) entregó la licencia ambiental, en el año 2011 se iniciaron los trabajos y desde entonces se han realizados 12 modificaciones sociales y 10 en el proceso de construcción, que fueron autorizadas por la institución.
En su defensa, la directora de ANLA, Claudia González sostuvo que “el proyecto se licencia en etapa de factibilidad, es decir, que no tenemos información de ingeniería en detalle para entregar licenciamiento, así está establecido en la norma”. Otros 10 cambios “obedecen a que la autoridad de licencias ha identificado que se requiere imponer, dado que, con la evolución del proyecto se identifican impactos que no han sido atendidos o que no se han atendido de manera correcta” agregó.
Sin embargo, la contraloría rechazó la explicación de ANLA y asegura que no tiene el sustento para responder por el caso Hidroituango, en ese sentido, asevera que debieron “detectar las falencias y debilidades de la etapa de licenciamiento y exigir a EPM los respectivos ajustes y complementaciones”.
Por su parte, el gerente del Instituto de Desarrollo de Antioquia (IDEA) Mauricio Tobón y socio principal de la obra, indicó que Empresas Públicas de Medellín (EPM) no informó sobre trabajos en túneles de desviación de Hidroituango, sin embargo, ratificó que mantiene el compromiso con el proyecto, por lo que, asiste a la inspección de la obra y solicita a EPM que aclare la situación y haga las investigaciones pertinentes.
