Las autoridades dieron la alarma sobre un reciente tipo de estafa digital que está circulando. Se trata de correos electrónicos falsos en los que los ciberdelincuentes se hacen pasar por entidades financieras con el objetivo de robar información personal y acceder a las cuentas bancarias de los ciudadanos.
La Secretaría de Seguridad de Bogotá advirtió que estos mensajes, que parecen comunicaciones oficiales, aseguran que los fondos de la cuenta del usuario serán congelados. Para “evitar la sanción”, los delincuentes piden descargar un supuesto documento adjunto donde solicitan el DNI o NIT con el fin de “aclarar la situación”. Sin embargo, el archivo contiene enlaces o formularios diseñados para capturar datos y cometer fraude.
Las autoridades indicaron que este tipo de engaño pertenece a la modalidad conocida como phishing, técnica utilizada para suplantar a empresas o entidades legítimas y así obtener contraseñas, accesos o información sensible.
Te puede interesar: ¡Basta con la impunidad! JEP imputa a militares, exFarc y civiles por crímenes de guerra en Urabá y Bajo Atrato
Aprovecha la temporada de diciembre
Según la Secretaría, este tipo de estafas tiende a incrementarse en diciembre, cuando aumentan las compras, las transacciones bancarias y el movimiento digital de los ciudadanos. Los correos electrónicos fraudulentos incluyen logotipos, fuentes y lenguaje similar al de los bancos, lo que dificulta detectar la falsedad del mensaje.
Están circulando correos falsos como estos que se hacen pasar por entidades bancarias.
Pilas: en diciembre, los ciberdelincuentes aprovechan para enviar estas estafas digitales. Si te llega, no abras enlaces, no descargues archivos ni entregues tus datos.
Siempre revisa los canales… pic.twitter.com/7auY1i8Hzq
— Secretaría de Seguridad del BOG (@SeguridadBOG) 8 de diciembre de 2025
La principal recomendación es no abrir enlaces ni descargar archivos adjuntos cuando se tenga la más mínima sospecha sobre la autenticidad del correo electrónico. Los bancos -recordó la entidad- nunca solicitan datos personales o financieros a través de correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces externos.
Si recibes un mensaje sospechoso, lo ideal es verificar directamente con los canales oficiales del banco y reportar el caso a las autoridades.




