La Registro Nacional del Estado Civil rechazó formalmente la inscripción de Daniel Quintero Calle como precandidato a la consulta del pasado 8 de marzo. La decisión se fundamenta en una interpretación técnica de la Ley 1475 de 2011 y la Constitución Política, señalando una posible vulneración de las normas que rigen la participación democrática.
El fundamento jurídico Según el registrador de delegados electorales, Jaime Hernando Suárez, la postulación incurre en una irregularidad regulatoria al pretender que un ciudadano derrotado en una consulta previa vuelva a participar bajo un grupo diferente. El organismo electoral destacó que permitir este registro sería “contrario a la ley”, cerrando -al menos administrativamente- la puerta a que Quintero compita junto a figuras como Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero dentro de la coalición “Frente por la Vida”.
El futuro en manos del CNE Pese a la contundencia de la resolución, el caso no está cerrado. La Registraduría trasladó el expediente al Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo que tiene la facultad de pronunciarse sobre la validez de la candidatura. Quintero, por su parte, calificó la medida como un “bloqueo de la democracia” y confía en que el tribunal electoral revierta la decisión antes del 6 de febrero, fecha límite para formalizar las inscripciones.
Implicaciones políticas De continuar el rechazo, Daniel Quintero quedaría fuera del bloque de unidad de la izquierda, lo que lo obligaría a buscar un camino independiente hacia la primera vuelta presidencial en mayo. Este escenario no sólo fragmentaría el voto del sector, sino que también genera dudas sobre la viabilidad de otros candidatos, como Iván Cepeda, cuya participación también está bajo el escrutinio de expertos por posibles incapacidades derivadas de procesos anteriores.





