Minuto30.com .- El panorama político y judicial del senador electo Wadith Manzur, envuelto en el sonado escándalo de corrupción de la UNGRD, se vuelve cada vez más oscuro. El Senado de la República dio un rotundo 'no' a su urgente pedido de asumir el cargo de manera virtual o desde su lugar de reclusión, dejándolo al borde de perder su escaño.
Lo que pretendía ser una solución jurídica desesperada para evitar perder su investidura, acabó encontrando una barrera insalvable en la secretaría general del Senado. A través de un contundente documento oficial, la corporación aclaró que no existe en Colombia ninguna figura legal que permita juramentar a un congresista de forma remota y mucho menos desde un centro penitenciario.
El 'No' basado en la ley
El secretario general del Senado, Diego Alejandro González, fue el encargado de atender el pedido del político. En su argumento desmontó las esperanzas de la defensa de Manzur basada en el rigor del reglamento interno del Congreso:
La presencia no es negociable.: Si bien la reciente Ley 2390 de 2024 modernizó el Congreso permitiendo herramientas tecnológicas para debates y proyectos, esta norma no modificó el acto solemne de posesión. Según la Ley 5 de 1992, la autoridad competente deberá prestar el juramento requerido a los congresistas presentes en la sede institucional (el Capitolio Nacional).
No hay excepciones administrativas: El Senado destacó que no tiene facultades para inventar o adaptar un mecanismo distinto al ya dictado por la Constitución para tomar posesión de un legislador.
El espectro de la «pérdida de investidura»
Con la negativa del Senado, el reloj corre en contra de Wadith Manzur. La Constitución Política de Colombia, en su artículo 183, establece claramente que los congresistas perderán su investidura si no toman posesión de sus cargos dentro de los ocho (8) días siguientes a la fecha de instalación de las cámaras (el pasado 20 de julio).
Sin embargo, sólo hay un salvavidas al que podría aferrarse el político vinculado al escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD): la causa de «fuerza mayor».
La pelota pasa al tejado del Consejo de Estado
El Senado aclaró que no le corresponde a su junta directiva determinar si el encarcelamiento justifica la inasistencia de Manzur. Ésa es una tarea exclusiva del Consejo de Estado.
Será este alto tribunal el que, ante un posible proceso de pérdida de investidura, evalúe si la privación de la libertad de Manzur constituye una «imposibilidad objetiva, irresistible y ajena a su voluntad». Si logra demostrar que se trató de una situación de fuerza mayor, la jurisprudencia indica que podría conservar su fuero, aunque no podría desempeñar sus funciones hasta que recupere su libertad y cumpla con el acto presencial.
Por ahora, el escaño de Wadith Manzur en el Senado permanecerá vacío, mientras su futuro político pende de un hilo en los tribunales.





