La noticia que sacudió los pasillos de la Casa de Nariño y las oficinas de la calle 100 de Bogotá finalmente tuvo desenlace este martes 7 de abril de 2026. Las presiones de la Junta Directiva y los ruidos judiciales surtieron efecto, aunque no de la manera definitiva que algunos sectores esperaban.
En una decisión que busca bajar la marea de cuestionamientos sobre la petrolera más grande del país, el Directorio de Ecopetrol aprobó la salida temporal de Ricardo Roa de su cargo como presidente. La medida, que combina un período de vacaciones acumuladas con licencia no remunerada, permitirá a Roa concentrarse plenamente en sus asuntos judiciales sin dejar oficialmente el cargo.
Roa quedará fuera de la dirección de la empresa estatal desde hoy, 7 de abril, y su ausencia se extenderá hasta finales de junio de 2026.
Horario de ausencias: ¿Cuándo volverá Roa?
La estrategia diseñada por el Directorio y avalada por el Ejecutivo se divide en dos etapas claras:
Festivos: Del 7 de abril al 27 de mayo de 2026.
Licencia no remunerada: A partir del 28 de mayo por un período de 30 días naturales adicionales.
Esta “salida controlada” es vista por los analistas como una medida para evitar su renuncia definitiva, manteniendo el apoyo que le ha brindado públicamente el presidente Gustavo Petro, al tiempo que mitiga los riesgos reputacionales de la empresa en los mercados internacionales.
Juan Carlos Hurtado Parra, el hombre de enfrente
En ausencia de Roa, el Directorio ha designado como Presidente Interino a Juan Carlos Hurtado Parra, quien actualmente se desempeña como vicepresidente ejecutivo de Hidrocarburos. Hurtado, un técnico con amplia experiencia en el sector, tendrá el reto de mantener la confianza de los inversores en un periodo de alta volatilidad.
La salida temporal de Roa podría dar un respiro a las acciones de Ecopetrol, que se han visto afectadas por la incertidumbre administrativa. Sin embargo, el hecho de que no sea una solución definitiva deja la puerta abierta a futuros debates sobre el gobierno de la empresa.
Roa regresa para encontrarse con el nuevo presidente de Colombia, ¡qué casualidad!
¡Qué “jugada maestra” de la ingeniería administrativa! Ricardo Roa finalmente se aleja de la Presidencia de Ecopetrol, aunque sea temporalmente, justo cuando la Fiscalía lo tiene en la mira por el departamento y esos “pequeños” descuidos en la cima de la campaña de Petro. Resulta casi poético que sus bajas y vacaciones sumen el tiempo exacto para que el país esté en plena ebullición electoral y sólo se digne asomar la cabeza cuando la segunda vuelta ya es historia. Y Petro se niega a perder a uno de sus obispos más fieles.
Así, mientras los colombianos eligen al nuevo presidente, Roa evita el “incómodo” procedimiento de responder preguntas difíciles, dejando a un técnico al mando del barco mientras espera pacientemente a que se disipe el humo de las urnas.
Sale como el capitán que “necesita tiempo para sus asuntos” y regresa justo cuando el nuevo dueño de la Casa de Nariño ya tiene las llaves en la mano; Y si no es “el candidato del gobierno” quien gana, ¿qué pasará con su futuro?
¡Un máster en “coincidencias” cronometradas!





