Minuto30.com .- El embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes, ha desatado una tormenta política tras responder públicamente a las acusaciones del presidente Gustavo Petro sobre una supuesta campaña de desprestigio contra la primera dama, Verónica Alcocer.
En una reveladora entrevista en el programa 6AM de Caracol Radio, el diplomático no sólo negó rotundamente las acusaciones, sino que también expuso el aparente comportamiento inadecuado de Alcocer durante su estancia en Estocolmo.
El origen del enfrentamiento y la ruptura de una amistad
La crisis surgió cuando el presidente Petro sugirió que funcionarios de la embajada en Suecia habían financiado y orquestado una estrategia para afectar la imagen de su esposa. Ante esto, Reyes exigió una rectificación inmediata al presidente.
El embajador expresó su sorpresa y profundo malestar ante las acusaciones, recordando que mantiene una amistad de más de dos décadas con la pareja presidencial. A este conflicto político se suma un componente personal: la esposa de Guillermo Reyes, Carmen Larrazábal, era considerada la mejor amiga de Verónica Alcocer, quien ahora acusa a ambos de ser los autores de dicha campaña en su contra.
Las explosivas declaraciones de Guillermo Reyes
En su defensa, el embajador desestimó la existencia de un complot financiado por la misión diplomática y apuntó directamente contra la actuación de la primera dama. Según declaraciones dadas a los medios, Reyes aseguró que:
«Ella sola se desacreditó»: La diplomática afirmó tajantemente que «no necesitaba pagar un solo peso» para afectar la reputación de Alcocer, argumentando que sus propias actividades en las tardes y noches en Estocolmo causaron el daño.
Comportamiento público: Reyes acusó a la primera dama de protagonizar espectáculos bochornosos, calificándola de persona «rumbera» y asegurando que iba de «cantina en cantina» en evidente estado de ebriedad. Además, mencionó textualmente que «le gustan mucho los suecos».
Alertas de seguridad diplomática: Según el embajador, la misma Policía Diplomática le informó sobre las desenfrenadas salidas de Alcocer, advirtiendo que su comportamiento estaba afectando negativamente la reputación e imagen de Colombia en el país europeo.
Crisis en la Casa de Nariño
Las declaraciones de Reyes, calificadas como un grave episodio de «fuego amigo» dentro de la administración, habrían caído de la peor manera en el Palacio de Nariño. Según fuentes cercanas al Gobierno, el presidente Gustavo Petro está profundamente molesto por la exposición pública de la vida privada de su esposa y el impacto de las declaraciones del embajador. En los pasillos de la Casa de Nariño se escucha el murmullo de que el presidente ya había dado la orden de sacar a Guillermo Reyes de su cargo diplomático en Suecia, decisión que se haría efectiva apenas terminen las restricciones de la Ley de Garantías.





