La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) tomó una de las decisiones ambientales más importantes de los últimos años para el sur de Bogotá al declarar a los sectores Mochuelo Alto y Mochuelo Bajo, ubicados en la localidad de Ciudad Bolívar, como Zona Fuente de Contaminación Atmosférica Clase I, categoría que corresponde al mayor nivel de contaminación del aire.
La medida fue establecida por la Resolución 191 de junio de 2026 y estará vigente durante los próximos diez años, aunque podrá levantarse antes si una evaluación futura demuestra una reducción sostenida de las concentraciones de contaminantes que permita reclasificar el área.
La decisión fue adoptada luego de un monitoreo técnico realizado por la autoridad ambiental, que analizó el comportamiento de la calidad del aire durante varios años y constató que este sector ha presentado episodios recurrentes de contaminación atmosférica, con un deterioro particularmente marcado entre 2024 y 2025.
A este panorama se suman dos alertas preventivas emitidas durante 2026 por altas concentraciones de material particulado PM2.5, registradas por la estación de monitoreo Bogotá Rural Mochuelo.
Este tipo de partículas representa uno de los principales riesgos para la salud, ya que por su tamaño microscópico pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio tanto de personas como de animales, aumentando la posibilidad de sufrir problemas respiratorios y otros problemas asociados a la exposición prolongada.
Las actividades industriales se encuentran entre las principales fuentes de emisiones
Como parte de la evaluación técnica, la CAR identificó que en esta zona se concentran diversas actividades industriales que generan emisiones contaminantes.
Entre ellos se incluyen la extracción de arcilla y la producción de materiales de construcción, procesos desarrollados por industrias como ladrilleras, cementeras, asfálticas y fundiciones, consideradas las principales fuentes de material particulado presentes en el sector.
Según explicó la autoridad ambiental, un Área Fuente corresponde a un territorio donde existe una concentración significativa de actividades que producen emisiones atmosféricas. En el caso de Mochuelo, la clasificación Clase I significa que los niveles de contaminación han superado la norma anual en más del 75% de los registros evaluados, situación que requiere la implementación de medidas especiales de control y reducción de emisiones.
Carlos Emilio Gutiérrez, subdirector general de Planificación y Regulación Ambiental de la CAR, explicó que la determinación se basó en la información recopilada durante los últimos nueve años.
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“Para tomar una decisión como esta, en la CAR Cundinamarca tomamos en cuenta los análisis de calidad del aire de los últimos nueve años, los cuales muestran niveles persistentemente altos de PM2.5, y con picos marcados en los años 2022, 2024, 2025 y en lo que va de 2026, lo que refleja una condición sostenida de deterioro ambiental, que nos obligó a tomar esta decisión”, afirmó el funcionario.
Habrá nuevas restricciones y un plan obligatorio para reducir la contaminación
Con la declaración entrarán en vigor varias medidas encaminadas a reducir las emisiones contaminantes en la zona.
Entre ellas se encuentra la suspensión del establecimiento de nuevas fuentes de emisiones atmosféricas, restricciones al otorgamiento de nuevos permisos relacionados con emisiones al aire, la prohibición de quemas a cielo abierto o controladas y limitaciones a la ampliación de la capacidad de producción de las industrias que actualmente operan en el sector.
La autoridad ambiental también anunció que reforzará los esfuerzos de seguimiento, inspección y vigilancia para verificar el cumplimiento de las disposiciones establecidas.
Además, las entidades territoriales y los actores industriales tendrán un plazo máximo de seis meses para desarrollar un plan de acción que incluya metas anuales de reducción de material particulado, estrategias de reconversión tecnológica, fortalecimiento del monitoreo de emisiones, acciones para controlar el polvo generado en vías no pavimentadas y un componente de monitoreo específico de las afectaciones a la salud pública.
Respecto al alcance de estas decisiones, Gutiérrez señaló:
“Estas medidas buscan contener y reducir progresivamente los niveles de contaminación, proteger la salud pública y la calidad de vida de las comunidades del área de influencia y constituir una herramienta fundamental para la gestión ambiental del territorio”.
La resolución emitida por la CAR establece que la declaratoria tendrá una vigencia de diez años o hasta que un nuevo análisis técnico determine que las condiciones ambientales permiten reclasificar el área, de conformidad con lo establecido en el Decreto 1076 de 2015.





