Por estos días se debate en la Comisión Primera del Senado de la República, un proyecto de ley que busca fortalecer la seguridad ciudadana en Colombia. Uno de los puntos polémicos de esta propuesta y que algunos ya califican como un mico, es el Articulo 12 que en su titulo se refiere al “uso de software malicioso” pero que en su contenido dice que “el que sin estar facultado para ello, produzca, trafique, adquiera, distribuya, venda, envíe, use, introduzca o extraiga del territorio nacional software malicioso u OTROS PROGRAMAS DE COMPUTACIÓN, incurrirá en pena de prisión de cuatro a ocho años y en una multa de 100 a 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigente”.
Expertos en informática aseguran que de aprobarse dicho artículo estarían condenando al país a un atraso tecnológico sin precedentes en la historia, pues desarrolladores web, programadores, ingenieros de sistemas y demás, quedarían con las manos atadas para trabajar, crear y transformar programas, aplicaciones y demás, o que de hacerlo, serían tratados como delincuentes. De igual forma, nadie se atrevería a dar siquiera conferencias de seguridad informática usando software para hacer demos.
Pero hay algo aún peor, ese proyecto de ley así como está planteado, no perjudicaría solo a los expertos en la materia sino a todas las personas del común que accedan a dichos programas, ya sea a través de sus dispositivos móviles o de un computador.
