Bogotá

Bogotá podría decir NO al uso de asbesto

Un proyecto de acuerdo que quiere declarar a Bogotá libre de asbesto está cerca de ser aprobado por la plenaria del Concejo, lo que convertiría la capital en la primera gran ciudad en prohibir su uso futuro. Un camino que, a decir verdad, ya comenzaron a andar varios municipios a lo largo del país.

En concreto, el proyecto aprobado por la comisión de Gobierno del Concejo, que debe ser discutido en plenaria, ordena que en los pliegos de condiciones o en los términos de referencia de cualquier tipo de contratación de las entidades públicas de Bogotá se indique de manera expresa la prohibición del uso de elementos y productos que contengan la fibra de asbesto o sus derivados y promuevan el uso de materias primas que no atenten contra la salud pública.

Como se ha comprobado, el asbesto puede afectar la salud cuando se respira aire en el que sus fibras se encuentran suspendidas, resultado de actividades, como fabricación de materiales de construcción y manejo de material aislante, en las cuales se produce la liberación de este material.

En el articulado del proyecto del Concejo también se ordena que cada entidad distrital que lleve a cabo contratación para obras públicas incluya una relación detallada o inventario de los bienes inmuebles del Distrito que cuentan con las nuevas tecnologías, con la finalidad de que de manera gradual y con el transcurso del tiempo se elimine definitivamente la presencia de la fibra de asbesto de las construcciones por motivos de salud pública.

Vale aclarar que de ser aprobado en la plenaria del Concejo, el proyecto debe ser firmado por la Alcaldía, que ya emitió un concepto negativo alegando que “no existe una norma del orden nacional que establezca que en la celebración de contratos de obra pública se prohíban o se reemplace el uso de elementos o productos cuyo material de fabricación sea el asbesto”. En otras regiones

Pero no es la única derrota que ha sufrido el asbesto recientemente. El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, firmó el pasado 24 de mayo un decreto que prohíbe utilizarlo en la contratación pública del departamento. Durante la firma de la orden, el mandatario estuvo acompañado de los familiares de Ana Cecilia Niño, una boyacense que falleció debido a un cáncer ocasionado por este material.

En el decreto de la Gobernación se informa que la prohibición del material será gradual. Sin embargo, se espera que después de que las alcaldías municipales adopten la medida, se logre eliminar en un 100 por ciento el uso de este producto en las construcciones. Según datos departamentales, Boyacá produce 47 toneladas al año, 33 de ellas en el municipio de Nobsa.

Boyacá fue así el primer departamento en prohibir el uso del asbesto, pero a nivel local ya lo habían hecho los municipios de Tibasosa, Samacá, Villa de Leyva y Chivatá, en Boyacá; El Colegio, en Cundinamarca, y Lorica, en Córdoba, donde ninguna construcción puede utilizarlo desde el pasado 31 de mayo. Otras batallas

A eso se suma el proyecto de ley que avanza con firmeza en el Congreso y al que solo le resta un debate. La iniciativa amplía la restricción del asbesto y plantea prohibir la producción, comercialización y distribución del material a nivel nacional, e incluso sanciones que van desde los 100 hasta los 5.000 mil salarios mínimos por su uso, así como sanciones penales y administrativas.

El citado proyecto contempla un periodo de transición de cinco años, durante el cual se busca que las diferentes industrias que tienen como insumo esta fibra adapten sus procesos a tecnologías más limpias. Y también establece que el Ministerio de Trabajo tendrá que desarrollar un plan de adaptación laboral para los trabajadores que hoy se desempeñan en estas industrias.

El único obstáculo que parece tener es el tiempo, pues el último debate debe adelantarse antes del próximo 20 de junio, cuando finalizan las sesiones ordinarias del Congreso.

No sobra recordar que el pasado 4 de marzo, un juez administrativo de Bogotá le ordenó al Gobierno que, en un plazo de cinco años, sustituya el asbesto por materias menos nocivas o dañinas. Entre otras razones, se tuvo en cuenta que no hay un nivel de uso seguro ni condiciones mínimas de emisiones bajo las cuales se pueda utilizar este material, según han demostrado numerosos estudios. Y, por otra parte, 36 países ya lo han prohibido y hay sustitutos seguros para producir los más de 3.000 productos que se fabrican con asbesto.

FUENTE EL TIEMPO