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Chris Froome no correrá el Tour de Francia tras una caída

El ciclista británico Chris Froome no correrá el próximo Tour de Francia, y vista la gravedad de las heridas que se produjo el miércoles tras una caída mientras hacía el recorrido de reconocimento de la contrarreloj del Critérium del Dauphiné 2019 su carrera deportiva está en peligro.

Según el informe del médico del Ineos, Richard Usher, el máximo favorito para la grande boucle, que comienza el 7 de julio en Bruselas, se rompió el fémur y el codo derechos y varias costillas al caerse de la bici mientras pocas horas antes de la competición. “La caída ha sido muy grave”, señaló David Brailsford, responsable máximo de su equipo, el Ineos. “El Tour no lo correrá seguro”.

Froome, británico de 34 años, es el ciclista en activo con más victorias en el Tour, que aspiraba a ganar por quinta vez para unirse a Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain.

La caída se produjo en el descenso de la cuesta de Préfol hacia Saint-André d’Apchon, no muy lejos de Lyon. Froome descendía a unos 60 kilómetros por hora sobre su cabra acompañado de sus compañeros Poels y Kwiatkowski y se soltó de manos para quitarse el chubasquero. Según varios testigos. Poels le gritó “don’t take any risk” (ten cuidado) y Froome volvió a agarrar el manillar, del que soltó un segundo la mano derecha para limpiarse las narices. Entonces una ráfaga de viento desvió su rueda delantera y le lanzó contra un murete en la cuneta. Especialistas del Samu le atendieron en el lugar, donde le estabilizaron hasta que le pudieron llevar a una clínica de Roanne, la ciudad de la que partía y en la que terminaba la contrarreloj. Después, un helicóptero lo trasladó a un hospital de la cercana Saint Étienne. “Tardará mucho en volver a correr”, añadió Brailsford.

La fractura del fémur es la lesión que más puede influir en su futuro. Según los especialistas consultados, si todo va bien dentro de un mes Froome podría volver a montar en bicicleta. Y aun así, lo más probable es que las secuelas que le deje la alineación del hueso, el más largo del cuerpo humano, que une dos articulaciones tan importantes como la cadera y la rodilla, le obligue a cambiar de forma de pedalear y de sentarse, le provoque dolores de espalda y a lo largo de la columna y merme su rendimiento.

Hasta contando con los plazos más optimistas de recuperación, su participación la Vuelta (del 24 de agosto al 15 de septiembre) y el resto de temporada también están comprometidas. Una lesión similar en una caída parecida por una región cercana, en la contrarreloj de Bourg-en-Bresse de la Dauphiné de 2012, acabó prácticamente con la carrera de Andy Schleck.

Es la caída más grave de la carrera de Froome, que debió retirarse del Tour de 2014 y de la Vuelta de 2015 a raíz de sendas caídas con lesiones menores.

Para el Ineos, la caída de Froome es el segundo golpe fuerte desde que, en mayo, pintó de color burdeos el maillot azul marino del Sky al hacerse con su patrocinio el millonario británico Jim Ratcliffe. Justo antes del Giro se rompió una clavícula mientras se entrenaba en Andorra el colombiano Egan Bernal, quien debería haber sido su líder en la carrera italiana. En ausencia de Froome, que debería oficialmente compartir el liderazgo del equipo con el galés Geraint Thomas, el ganador del Tour del 18, será Bernal quien pueda dar un paso adelante.

El que la caída se haya producido en la Dauphiné permite adivinar en cierta forma la mano del destino. Froome se había impuesto tres veces en la carrera francesa (2013, 2015 y 2016), siempre como prólogo a una victoria en el Tour, igual que Thomas, ganador en 2018 de ambas pruebas. Después de un año bastante complicado, con malas clasificaciones en el Tour Colombia y en la Volta a Catalunya, Froome parecía haber vuelto a coger el buen golpe de pedal después de su última concentración en el Teide. Al menos eso había mostrado en la etapa del lunes de la Dauphiné, donde el Ineos y el británico hicieron recordar al Sky del Tour.

Un compatriota de Froome, el inglés Adam Yates, es el líder de la Dauphiné después de la contrarreloj, en la que se impuso espectacularmente el belga Wout van Aert, un fenómeno del ciclocross, como Mathieu van der Poel, que empieza a mostrar su clase en el asfalto. El fin de semana, en los Alpes, Yates, Dumoulin, Kruijswijk, Pinot, Fuglsang, Nairo y Bardet (todos ellos en un arco de 1m 27s) pelearán por la victoria de la carrera y por hacer ver que serán favoritos de un Tour que se les ha abierto súbitamente con la caída de Froome.

Fuente: elpais.com