En un operativo de alto impacto contra el tráfico de armas y la seguridad ciudadana, la Policía Tributaria y Aduanera (Polfa), en colaboración con la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Estados Unidos y la Fiscalía General de la República, lograron desmantelar un taller clandestino dedicado al rebuteado de municiones al interior de un departamento en el barrio Masurén, al norte de Bogotá.
La acción se realizó en el marco de una operación transnacional de Ameripol denominada Fénix, según el teniente coronel Diego Alfonso García Castañeda.
La investigación se inició tras una alerta internacional del HSI, que detectó el envío desde Estados Unidos de una pantalla de ordenador que escondía en su interior «dos cañones de fusil de asalto M4 con sus respectivos cerrojos».
El hallazgo de los restos del fusil llevó a la Fiscalía a ordenar un allanamiento inmediato del inmueble. El apartamento era propiedad de un ciudadano que, según las investigaciones, también era dueño de un club de tiro. Se presume que el hombre habría utilizado sus permisos y experiencia en el gremio para ingresar ilegalmente armas y repuestos desde Estados Unidos, evadiendo controles aduaneros.
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El operativo reveló un arsenal ilegal que suponía un grave riesgo para los vecinos del edificio. Las autoridades incautaron una pistola calibre 9 milímetros, junto con 4.943 vainillas y 1.406 proyectiles, además de 589 cartuchos de distintos calibres.
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La magnitud del riesgo comunitario quedó en evidencia con el hallazgo de 5.900 gramos de pólvora y 3.550 gramos de detonadores, materiales altamente inflamables, manipulados manualmente dentro del conjunto residencial.
Además, se recuperaron 3.400 casquillos plásticos de escopeta, 1.950 gramos de perdigones, 54 piezas y accesorios para armas de fuego y 12 proveedores, lo que demuestra la magnitud del taller ilegal de municiones.
Polfa advirtió que la actividad de recarga de municiones constituye el delito penal de fabricación, tráfico y porte de armas y municiones para uso exclusivo de las fuerzas armadas, además de poner en riesgo la vida de la comunidad.
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