Liam Conejo, un niño ecuatoriano de cinco años, y su padre, Adrián Conejo, fueron liberados este domingo del Centro de Detención Familiar de Dilley, Texas, donde permanecían desde el 22 de enero tras ser detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis. La liberación se produjo por orden del juez federal Fred Biery, quien calificó la detención como parte de una operación “mal concebida e implementada de manera incompetente” destinada a cumplir con las cuotas diarias de deportación.
El arresto se produjo cuando la familia regresaba a su casa en Minneapolis después de que Adrian recogiera a Liam de la escuela. Testigos citados por medios internacionales informaron que un agente de ICE tomó al niño por la mochila y le pidió que llamara a su madre, quien observaba la escena desde la ventana de su casa. Posteriormente, ambos fueron trasladados al centro de detención en Texas, procedimiento que generó indignación nacional e internacional por la corta edad de Liam y las condiciones del operativo.
Durante su estancia en Dilley, el niño presentó signos de depresión y cambios en sus hábitos de sueño, según dijo su padre al congresista demócrata Joaquín Castro, quien visitó el centro junto a otros legisladores para verificar las condiciones de la familia. Castro destacó la necesidad de que la detención de menores en operaciones migratorias sea manejada con criterios humanitarios.
El juez Biery señaló que la detención surgió de “la búsqueda por parte del gobierno de cuotas de deportación diarias, incluso si eso significa traumatizar a los niños”, y enfatizó que cualquier decisión sobre una posible deportación debe tomarse bajo políticas más ordenadas y humanas.
Te puede interesar: ¡Los engañaron para que se los llevaran a España! Liberan a 27 mujeres que eran bailarinas de striptease y las prostituían
Tras la orden judicial, Castro acompañó a Liam y a su padre de regreso a Minneapolis. en su
El caso de Liam forma parte de una serie de operaciones federales en Minneapolis que, en el último mes, han provocado masivas protestas y críticas sobre el trato a los inmigrantes, especialmente a los menores. La detención del niño cobró especial simbolismo por el revuelo que generó la fotografía viral en la que agentes federales lo sacaban de su casa.
El distrito escolar de Liam celebró la liberación y enfatizó la importancia de que “todos los niños sean liberados de los centros de detención y las familias separadas injustamente sean reunidas”, mientras continúa el debate sobre las políticas de inmigración que afectan a las familias con hijos menores.
