El panorama judicial de Sean Combs, conocido mundialmente como P. Diddy, vuelve a complicarse tras la aparición de nuevas denuncias de presunta agresión sexual en su contra. Las recientes acusaciones se suman a la larga lista de procedimientos civiles y judiciales que enfrenta el empresario y productor musical estadounidense.
Uno de los casos fue presentado en California por una persona que decidió mantener su identidad en secreto y que afirma haber sido víctima de Combs cuando era menor de edad. Según informó ABC News, la denuncia está relacionada con hechos ocurridos en 2007 durante un evento realizado en Hollywood Hills, al que asistieron personas vinculadas a la industria del entretenimiento.
Según la denuncia, el entonces niño actor habría sido abordado por el productor con la promesa de hablar sobre posibles oportunidades profesionales. El demandante sostiene que, durante un encuentro privado, fue sometido a una conducta sexual no consentida que le habría provocado consecuencias emocionales que persisten hasta el día de hoy.
La denuncia también indica que el artista le ofreció una bebida alcohólica antes de pedir hablar a solas con él. Posteriormente, según el documento judicial citado por ABC News, se presentaron los hechos que hoy son materia de investigación.
Una denuncia relacionada con hechos ocurridos en 2007
TMZ informó que el denunciante afirma que Combs expresó interés en impulsar su carrera como actor y que, una vez que estuvieron solos, se produjo la presunta agresión. El hombre sostiene que abandonó el lugar poco después de lo sucedido y que el episodio lo marcó profundamente.
Además de la acción legal contra el productor musical, el demandante también presentó demandas contra personas que, según su versión, tenían responsabilidades de protección durante el evento.
Ante estas acusaciones, el representante de Combs, Juda Engelmayer, rechazó categóricamente las acusaciones y aseguró que son infundadas.
Te puede interesar: ¿Es de 'el granjero'? Juliana Calderón rompió el silencio y respondió a los rumores sobre el padre de su bebé
«Las acusaciones de este supuesto niño actor anónimo son falsas y ridículas. Es sólo otro detractor en una larga lista de personas que intentan aprovecharse del dinero fácil, alentados por abogados de lesiones personales. El Sr. Combs nunca ha agredido sexualmente a nadie, ¡y eso no incluye a ningún menor! Estas acusaciones serán desacreditadas, como todas las demás», dijo.
Al mismo tiempo, las autoridades del condado de Los Ángeles continúan revisando otros expedientes relacionados con denuncias contra el productor. Entre ellos se encuentra uno presentado por el productor musical Jonathan Hay, quien lo acusa de haber tenido un comportamiento inapropiado en 2020.
Por ahora, la Fiscalía analiza la documentación recabada por los investigadores para determinar si existen elementos suficientes que permitan avanzar hacia nuevos procesos judiciales. Hasta la fecha no se ha informado de una decisión final sobre este proceso.
Un frente judicial que sigue creciendo
Las nuevas acusaciones surgen mientras Combs permanece privado de libertad en Estados Unidos. En 2025 fue condenado a 50 meses de prisión por cargos relacionados con el transporte de personas para la prostitución.
El proceso judicial que condujo a esa sentencia estuvo marcado por varias semanas de testimonios y una amplia atención de los medios. Si bien el productor fue absuelto de algunos de los cargos más graves que enfrentó, el fallo mantuvo su responsabilidad en otros delitos, situación que derivó en la condena que actualmente cumple.
Además de la sentencia penal, el artista continúa enfrentando numerosas demandas civiles interpuestas por hombres y mujeres que lo acusan de diversos tipos de abuso y conducta sexual inapropiada. Mientras su equipo jurídico adelanta recursos para intentar revertir parte de las decisiones judiciales, la aparición de nuevos denunciantes añade presión a una situación jurídica que sigue lejos de resolverse.
A sus 56 años, quien durante décadas fue considerado una de las figuras más influyentes de la industria musical estadounidense enfrenta uno de los momentos más complejos de su carrera, con investigaciones y procesos que continúan desarrollándose en distintos tribunales del país.




