Bogotá

El Instituto de Tecnología de Bogotá mira a las codificadoras del siglo XXI

Un instituto de tecnología en Bogotá ha ganado un proyecto para educar a 150 mujeres en programación y desarrollo de software. El Instituto Tecnológico de Bogotá (BIT), fundado y dirigido por el empresario César Forero, compitió contra otras tres instituciones nacionales para ganar la prestigiosa iniciativa, liderada por el Banco Mundial en asociación con un consorcio de organizaciones tecnológicas y la Cámara de Comercio de Bogotá.

Después de reconocer la escasez de programadores en el mercado laboral, Forero fundó el Instituto en 2015 y desarrolló exitosos bootcamps de codificación para adultos. El objetivo central de la misión de BIT es proporcionar cursos intensivos de tres a seis meses, así como capacitación práctica para adultos de todos los orígenes económicos, con el ámbito específico de cerrar la brecha tecnológica en Colombia.

Cuando surgió la oportunidad 2018 para ampliar esa oferta a las mujeres, un grupo muy poco representado en el sector de TI, Forero dijo a The City Paper que no podía pensar en una mejor manera de llenar ese vacío que con un grupo variado de mujeres (de profesionales para madres solteras) que trabajan con una cosa en común, “un gran compromiso de dedicación impresionante”.

La clave de la propuesta del Instituto fueron las barreras que anticipaban que enfrentarían las mujeres al embarcarse en su capacitación. La oferta de horarios de estudio flexibles y el acceso a las computadoras son factores importantes que tuvieron que ser considerados para crear un ambiente de estudio factible. Sin embargo, es fundamental para su éxito la oferta de ayuda financiera y cuidado infantil del Instituto.

A través de su empresa hermana Innovat, que se especializa en la educación de la robótica para niños, BIT puede ofrecer una oferta única de cuidado infantil. para las mujeres mientras asisten a clases, combinando un enfoque de doble educación.

Esta estrategia también sirve para generar interés para las generaciones futuras para estudiar codificación. Después de sellar otra asociación con Sectortic, BIT también proporcionará espacios de trabajo compartido gratuitos para las mujeres, abordando posibles desafíos de viajes de trabajo que han demostrado ser restrictivos para muchos padres solteros. Financieramente, las estudiantes también reciben el apoyo de una beca que cubre el 80% del costo del campamento con esquemas de pago flexibles para el 20% restante.

Al ver la oportunidad como una que rompe las barreras sociales, las iniciativas de BIT han superado las expectativas con casi 5,000 solicitantes, y que se redujo a 400, antes de seleccionar a los finalistas. Para diciembre de 2019, 150 nuevas programadoras en Bogotá ingresarán al mercado laboral de TI con conocimientos técnicos y capacitación en habilidades blandas. Para Forero, la diversificación a nivel estudiantil, junto con la contribución de BIT a la movilidad social, valida la educación técnica como “el lenguaje del siglo XXI”.