El mercado de divisas no regulado en la capital colombiana registra una jornada de calma y rango estrecho en las cotizaciones del dólar. En los principales centros de cambio y sectores comerciales de Bogotá, el dólar estadounidense se cotiza con un precio de compra a partir de los $3.113 COP, mientras que las operaciones de venta se posicionan en torno a los $3.212 COP. Esta diferencia o spread refleja un margen operativo moderado frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) oficial.
La estabilidad vista en el mercado en efectivo de Bogotá responde principalmente al comportamiento de la TRM bancaria, la cual se ha ubicado cerca de los $3.162 COP en las sesiones recientes. Al no registrar fluctuaciones abruptas en el mercado interbancario o SPOT, las casas de cambio han mantenido sus pizarras ajustadas sin necesidad de ampliar el margen de cobertura ante eventuales sobresaltos cambiarios.
Un factor determinante en esta dinámica radica en el balance de oferta y demanda en la ciudad. Durante periodos de flujo constante de divisas por turismo, giros internacionales y compras operativas de medianas empresas, la disponibilidad de billetes verdes en efectivo se equilibra con la demanda del público. Esto evita distorsiones drásticas en las cotizaciones libres, a diferencia de lo que ocurre en momentos de alta volatilidad donde la tasa de venta suele dispararse sobre el indicador bancario.
Por otro lado, los analistas señalan que la ligera brecha entre la compra y la venta en el mercado físico le permite a los usuarios acceder a divisas en efectivo a precios competitivos frente a los cobros por comisiones bancarias. En Bogotá, sectores estratégicos como el centro de la ciudad, galerías comerciales del norte y la zona aeroportuaria exhiben variaciones menores de pocos pesos entre profesionales del cambio, incentivando la competencia.
En conclusión, la cotización en las casas de cambio bogotanas refleja una fase de consolidación y certidumbre temporal para compradores y vendedores de moneda extranjera. Mientras los indicadores macroeconómicos y el precio del petróleo continúen ofreciendo piso al peso colombiano en el mercado spot, la divisa en efectivo mantendrá un canal de negociación estrecho en la capital.


