Gracias a la colaboración ciudadana y la acción inmediata de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), se rescataron tres especies de fauna silvestre que se encontraban en riesgo crítico en diferentes puntos de la región de Gualivá. La intervención contó con el apoyo del grupo de Carabineros de la Policía Nacional, quienes participaron en la atención de los casos reportados por la comunidad.
El primer caso se registró en el municipio de Útica, donde una venada preñada de aproximadamente cuatro meses fue encontrada en estado de extrema debilidad. El animal presentaba heridas provocadas por alambradas y dificultades para moverse. Luego de recibir atención inicial por parte de profesionales del CAR, el venado fue trasladado a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS), donde se le brinda atención integral para su recuperación y garantizar la protección de sus crías.
En Nimaima, a orillas del río Tobía, Carabineros rescató a una tayra que presentaba parálisis en sus extremidades traseras, presuntamente por un atropello. El ejemplar fue llevado inicialmente a la Dirección Regional de Gualivá para evaluación preliminar y alimentación, para posteriormente enviarlo a la URRAS para continuar con su proceso de rehabilitación.
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El tercer rescate se produjo en el corredor vial Villeta-Guaduas, donde un perezoso corría riesgo inminente de ser atropellado. Luego de una evaluación inmediata realizada por especialistas del CAR, se constató que el ejemplar se encontraba en buen estado de salud, por lo que fue liberado en una zona boscosa cercana, garantizando su regreso seguro a su hábitat natural.
Según Ronald Prieto, director (e) del CAR Regional Gualivá, los rescates se realizaron con profesionales especializados disponibles las 24 horas, lo que permite responder de manera inmediata a los reportes de la comunidad y garantizar la atención oportuna a la fauna en riesgo.
Con estas acciones, la CAR busca atender los casos de animales en riesgo, reducir los peligros relacionados con la actividad humana en zonas rurales y viales, y mantener una coordinación constante con la comunidad y autoridades para proteger la vida silvestre en Cundinamarca.



