La estrategia del miedo: ¿es este el futuro de San Andrés?
En San Andrés, el sol brilla con fuerza, pero no todo lo que reluce tiene un buen brillo. Mientras el Archipiélago sigue lidiando con los problemas de siempre, hay algo que está marcando la pauta: el hermano de Harold Bush, William Bush Howard, cónsul de Colombia en Trinidad y Tobago, está metido hasta el cuello en un juego de poder bastante oscuro. ¿Qué quieren estos dos? Pues parece que están más enfocados en ganar influencia en nuestra tierra que en ayudar a que las cosas mejoren. Y claro, el pueblo de San Andrés ya está notando la jugada.
¿Para qué queremos trabajar con la Gobernación si la Misión nos paga de maravilla? Eso de «estar en la movida» no es para todos, menos cuando te están pagando bien por hacer lo que te gusta y sin meterte en la bola de este enredo administrativo. ¿De qué sirve ser parte de un gobierno que usa sus recursos para alargar las cosas? Ojo con esto, porque la gente que está detrás de la «salida» del Gobernador Nicolás Gallardo no tiene buenas intenciones, y mucho menos los que están presionando con amenazas de «limpiar» el camino para otro tipo de negocios.
¿Es todo un invento del separatismo?
Y aquí es donde se pone más interesante. Según el grupo separatista de Harold Bush, este escándalo no es más que el miedo de los grandes jugadores de la isla. El «líder separatista» está presionando para que todos sigan su juego, porque los inversores que metieron su dinero en este proceso «ilegal» están apurados, o como dicen por aquí, «tienen el agua al cuello». Pero ojo, que según rumores de pasillo, esos inversionistas tienen algo más que ver con Nicaragua, y uno de los amigos cercanos de Bush Howard parece ser parte de la movida. Ya se habla hasta de presiones desde Trinidad y Tobago.
En la isla no estamos «fugitivos», sino protegidos
A pesar de lo que dicen esos separatistas, nosotros seguimos trabajando con lo que tenemos. Como dicen en la isla, «nadie nos da caña». Cada vez que piso tierra isleña, no estoy solo, eh. Me acompaña un grupo de 5 a 8 policías nacionales, porque según la Fiscalía General de la Nación, debo estar bajo protección especial. ¿Quién tiene miedo de que alguien como yo, que no está en la movida del separatismo, esté haciendo las cosas bien? Se me olvida que si estuviera metido en el juego de Harold Bush y compañía, ya no me faltaría nada.
San Andrés y Providencia son más que un escenario para disputas de poder. ¡Ya basta de jugar con lo que nos pertenece!



