Hierbas, saberes y memoria: lo que guardan las Plazas Distritales de Bogotá
jmmorales
Lun, 14/07/2025 – 21:50
Las plazas de mercado en Bogotá representan mucho más que simples espacios de abastecimiento. Desde su origen, han sido puntos neurálgicos para la economía popular, donde la venta de alimentos frescos, productos agrícolas y artículos cotidianos se mezcla con la vida comunitaria.
En estos lugares, la tradición y la identidad se expresan en cada puesto, en cada conversación y en cada aroma que circula por sus corredores.
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En la capital colombiana, las Plazas Distritales de Mercado son pilares de la gastronomía local. Allí se consiguen ingredientes autóctonos que difícilmente se encuentran en grandes cadenas de supermercados o tiendas de barrio.
De igual forma, más allá de su valor alimenticio, estas plazas resguardan un legado ancestral y es el saber medicinal de las hierbas, transmitido por generaciones de sabedores y sabedoras populares.
Las hierbas: un vínculo entre salud y tradición
En los pasillos de las Plazas Distritales de Mercado de Bogotá se encuentra un universo botánico donde conviven plantas como la altamisa, el toronjil, el paico, la ruda, la valeriana, la manzanilla, el eucalipto, el anamú, el limoncillo y la hierbabuena, entre muchas otras.
Estas hierbas, utilizadas por generaciones en infusiones, baños, sahumerios y cataplasmas, constituyen un sistema de conocimiento ancestral que ha aliviado dolencias físicas, emocionales y espirituales.
En estos espacios, la medicina natural no solo es un recurso terapéutico, sino una manifestación viva de la memoria colectiva.
Plaza Samper Mendoza: epicentro de la sabiduría verde en Bogotá
Entre las distintas Plazas Distritales, la Plaza de Mercado Samper Mendoza, ubicada en el centro de la ciudad, es reconocida por albergar la mayor variedad de hierbas medicinales en Bogotá. Allí, comerciantes y yerbateras ofrecen no solo plantas, sino también su conocimiento acumulado, brindando recomendaciones que nacen del saber popular.
Otras plazas como La Perseverancia (en La Macarena), 12 de Octubre (Barrios Unidos), 20 de Julio (San Cristóbal) y Las Ferias (Engativá) también se destacan por preservar esta riqueza natural y cultural.
En cada una de ellas, las prácticas curativas conviven con los sabores y las costumbres que hacen parte del día a día bogotano.
Yerbateras: guardianas del conocimiento popular
Detrás de cada canasto de hierbas se encuentra una mujer o un hombre que ha dedicado su vida a estudiar, practicar y compartir los secretos de la medicina tradicional.
Las yerbateras y yerbateros no son simples comerciantes, son portadores de un conocimiento profundo, construido a partir de la experiencia, la intuición y la escucha.
Ellas y ellos aconsejan sobre qué planta usar para los nervios, cómo preparar una infusión para el insomnio o cuál es el mejor remedio para atraer el amor.
Escuchar sus relatos implica entrar en contacto con una Bogotá ancestral, donde la sabiduría no está en los libros, sino en la palabra hablada y el aprendizaje comunitario.
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