El enfrentamiento entre la comitiva del cantante Giovanny Ayala y el artista de música popular Ciro Quiñones sumó un nuevo capítulo, esta vez en el ámbito judicial.
Sebastián Ayala, hijo del intérprete llanero, confirmó que presentó una denuncia ante la Fiscalía por presuntas amenazas y apremios ilegales.
La acción legal fue interpuesta el 22 de abril, luego de varios episodios que, según el denunciante, escalaron desde discusiones verbales hasta mensajes que considera intimidantes.
El caso se hizo público tras sus declaraciones en el programa La Reddonde explicó detalles del conflicto y los motivos que lo llevaron a acudir a las autoridades.
De una disputa pública a un proceso judicial
El origen de la tensión se remonta a octubre de 2024, cuando ocurrió un altercado entre los artistas en el centro comercial Gran Estación de Bogotá. Desde entonces, la relación se habría mantenido en medio de acusaciones, intercambios de mensajes y enfrentamientos indirectos.
Sebastián Ayala explicó que su participación en el conflicto fue progresiva y motivada por la defensa de su padre. Según él, decidió involucrarse porque consideraba que las diferencias habían trascendido el plano personal.
“El problema surge cuando ya siento que se están metiendo con mi sangre, con mi alma, con mi vida (…) Decidí entrar también en este conflicto”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que los intercambios con Quiñones no fueron aislados, sino constantes, y que con el tiempo habrían ido aumentando en intensidad.
Aunque reconoció que hubo roces por ambas partes, aseguró que la situación llegó a un punto que lo llevó a emprender acciones legales.
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Mensajes y señales
Dentro de la denuncia, el joven artista menciona la existencia de mensajes que, según su versión, contienen advertencias sobre posibles acciones en su contra.
Uno de los apartes que destacó fue: “No te preocupes, no me voy a ensuciar las manos, te voy a mandar gente”.
Además, señaló que en estas conversaciones también se hicieron referencias al dinero y a la posibilidad de involucrar a terceros, lo que, según su interpretación, configura un patrón de intimidación.
Sin embargo, indicó que parte de esos mensajes habrían sido borrados, lo que complica la preservación completa de las pruebas.
Sebastián Ayala también justificó su decisión de acudir a los tribunales, pese a las recomendaciones de sus allegados de no escalar el conflicto. “Decidí hacer una denuncia pública donde lo que me pasa externamente, todo le cae encima a él”, dijo.
Investigación en curso y falta de declaración
El proceso fue iniciado por el presunto delito de retención ilegal y ahora está en manos de la Fiscalía, quien deberá analizar los elementos presentados y determinar si existen méritos para avanzar en el caso.
Hasta el momento, Ciro Quiñones no se ha pronunciado públicamente sobre esta denuncia. Tampoco se conocen decisiones judiciales relacionadas con los hechos presentados.
El caso se suma a una serie de disputas recientes dentro del panorama musical colombiano, pero esta vez con un componente legal que podría marcar un nuevo rumbo en el conflicto entre las partes involucradas.





