La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes (DIACC) de la Aeronáutica Civil entregó los primeros hallazgos oficiales sobre el trágico accidente aéreo que cobró la vida del cantante Yeison Jiménez, cuatro integrantes de su equipo de trabajo y el piloto de la aeronave el 10 de enero de 2026 en Paipa, Boyacá.
El informe preliminar revela detalles claves sobre lo ocurrido en los momentos finales del vuelo del Piper PA-31-325 Navajo, matrícula N325FA, que se estrelló apenas dos minutos después de despegar del aeródromo Juan José Rondón.
Según el documento oficial, la avioneta había tenido una intensa actividad operativa en los días previos al accidente, tras haber sido sometida recientemente a un mantenimiento en el motor izquierdo.
El 9 de enero de 2026, un día antes de la tragedia, la aeronave realizó un vuelo de prueba desde el aeródromo Olaya Herrera de Medellín, sin incidentes, al igual que dos vuelos posteriores entre Medellín, Bogotá y Paipa.
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Así ocurrió el accidente minutos después del despegue
El día del accidente, alrededor de las 16:09 horas, la aeronave inició el rodaje hacia la pista 05 e inició la carrera de despegue con destino a Medellín. Había seis personas a bordo, con una velocidad estimada de 160 nudos, una altitud prevista de 12.500 pies y una autonomía de tres horas y media.
“Tras el despegue, la aeronave perdió altitud y chocó contra el terreno, produciéndose un incendio post-impacto”afirma el informe preliminar.
El accidente ocurrió a las 16.11 horas, en la finca Marengo, vereda Romita, zona rural de Paipa, a una altura aproximada de 8.238 pies, a 1,97 kilómetros del umbral de la pista 23.
Como consecuencia del impacto y el posterior incendio, la aeronave sufrió graves daños estructurales y los seis ocupantes sufrieron heridas mortales.
Testigos indicaron que el avión impactó y rebotó antes de detenerse, quedando sus aviones nivelados y sin volcar.
Una conclusión clave del informe es que no hubo incendio antes del impacto, lo que descarta una explosión en vuelo.
El incendio se originó tras la colisión, cuando la rotura estructural afectó a los tanques de combustible, provocando la deflagración al entrar en contacto con secciones calientes de los motores.


Foto: Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos
Estado de la aeronave y análisis técnico de los restos
La inspección de los restos confirmó que todas las secciones de la aeronave fueron encontradas en el lugar del accidente, sin evidencia de falla estructural en vuelo.
Las alas, motores, hélices y empenaje presentaban daños compatibles con impacto y fuego post-impacto. Las hélices presentaban marcas de baja energía, dato clave para el análisis de potencia en el momento del accidente.
La DIACC confirmó que la aeronave, fabricada en 1982, contaba con certificación de aeronavegabilidad vigente y un total de 8.788,95 horas de vuelo.
El piloto, de 38 años, contaba con licencias y certificados médicos vigentes, con 1.650 horas de experiencia y un chequeo satisfactorio en la misma aeronave en marzo de 2025.
El aeródromo Juan José Rondón fue calificado como no controlado, autorizado para operar, con una pista de 1.540 metros y sin servicios de tránsito aéreo ni información meteorológica.

Foto: Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos

Foto: Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos
Investigación en curso y próximos pasos
Aeronáutica Civil aclaró que este es un informe preliminar y que la investigación continúa bajo los lineamientos del Anexo 13 de la OACI, con el apoyo de la NTSB de Estados Unidos, la FAA y los fabricantes.
Por ahora no se ha establecido una causa definitiva del accidente, pero se confirma que ocurrió segundos después del despegue, sin fallas estructurales previas y con un incendio generado solo después del impacto.
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