Los ingresos de Gran Colombia Gold durante 2018 fueron de US$268,5 millones, lo cual representó un alza de 25%, gracias al incremento de la producción y una mejora modesta de los precios obtenidos por el oro en promedio a US$1.239 por onza.
Referente a los ingresos de Gran Colombia Gold, logrados en el cuarto trimestre de 2018, la multinacional aseguró que estos fueron de US$68,2 millones, 4% más bajos comparados con el mismo periodo de 2017, “que refleja la reducción de 4% del precio de contado del oro comparado con el cuarto trimestre de 2018”, resaltó.
Por su parte, el Ebitda ajustado de la firma fue de US$23,7 millones en los últimos tres meses de 2018, mientras que el del año total fue de US$102,4 millones, cifra que representó un alza de 36% comparado con 2017.
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Para Serafino Iacono, presidente de la Junta Directiva, “la producción de oro de 2018 sobrepasó las 200.000 onzas por primera vez, un aumento de 25% comparada con 2017”.
La firma espera que su producción para 2019 sea de 255.000 onzas, con lo que los ingresos de Gran Colombia Gold también se incrementarían.
Producción de oro se ubicó cerca de 220 mil onzas en enero de 2019
La minera Gran Colombia Gold Corp. anunció los resultados finales del ensayo de 83 perforaciones adicionales con diamante (8.043 metros) incluidas en su programa de perforación subterránea 2018 en sus operaciones de alto grado en el proyecto Segovia en el departamento de Antioquia.
En 2018, la compañía completó 209 perforaciones en Segovia que representan aproximadamente 26.800 metros.
Las zonas en las que está operando, dijo, ofrecen el potencial para otra fase de crecimiento de recursos y las intercepciones mineralizadas de oro de alto grado asociadas con estas nuevas zonas confirman la mineralización de mayor grado en profundidad, lo que podría tener un impacto positivo, aumentando tanto la producción como la vida útil de la mina.
El programa de perforación 2019 de la minera Gran Colombia incluye otros 4.000 metros para probar estas nuevas zonas.
La perforación de relleno en el sector denominado Sandra K continuó delineando y extendiendo aún más hacia abajo los brotes de mineral principales descritos dentro de los niveles superiores de la operación existente.
Entre tanto, la perforación de relleno en El Silencio completó las pruebas de la extensión de bajada del pozo de mineral principal ubicado en el extremo norte de la mina y el equipo de perforación se movió para comenzar a probar la Veta 1040, que es un tramo de la Vena de Manto.
