La rápida reacción de un familiar impidió que un recién nacido fuera sacado de un hospital de Brasil por una mujer que supuestamente se hizo pasar por miembro del personal de salud. El caso ocurrió en la Maternidad Doña Evangelina Rosa, en el estado de Piauí, y fue grabado por cámaras de seguridad y es investigado por la Policía Civil como un presunto intento de secuestro de una menor de edad.
Según información conocida, la sospechosa ingresó al centro asistencial cuando no estaba de servicio y se presentó a la familia del bebé como técnica de enfermería. Con este argumento aseguró que tuvo que llevar al recién nacido a exámenes de rutina, por lo que inicialmente logró ganarse la confianza de los familiares.
Sin embargo, una de las tías de la menor comenzó a desconfiar de su comportamiento y decidió seguirla antes de que abandonara el área de maternidad.
La intuición de la tía impidió el presunto secuestro
En declaraciones dadas a medios locales brasileños, Daniela, tía del recién nacido, dijo que empezó a sospechar al observar movimientos que le parecían inusuales. Según él, la mujer ingresó a un baño con un bolso grande y salió minutos después vestida con otra vestimenta, lo que despertó aún más sus sospechas.
Convencida de que algo no andaba bien, decidió seguirla por los pasillos del hospital hasta interceptarla antes de que abandonara las instalaciones. Al revisar el bolso que llevaba descubrió que en su interior estaba escondido el recién nacido.
«Cuando jalé, ahí estaba la bebé. Me pregunté qué estaba pasando, si realmente ella trabajaba allí. Le pregunté: 'Mujer, por amor de Dios, ¿qué haces con esta niña en esa bolsa?'. Ella respondió que no era lo que yo pensaba. Saqué a la bebé y salí corriendo gritando pidiendo ayuda», dijo.
Cámaras de seguridad registraron el momento en el que el familiar impidió la salida de la mujer con el bebé.
#Viral | Un bebé recién nacido casi fue robado de un hospital en Brasil. Una técnica de enfermería fue detenida tras ser descubierta cuando presuntamente intentaba sacar al menor escondido en un bolso. La rápida reacción de un familiar evitó la tragedia.👶🏥 pic.twitter.com/m25X1tNJ0g
— Golpe Político (@Golpe_politico) 14 de julio de 2026
Posteriormente, Daniela explicó que actuó guiada por su intuición y porque temía tener que darle a su hermana la noticia de que la niña había desaparecido, convencida de que la sospechosa habría logrado salir del hospital sin mayores dificultades si ella no hubiera intervenido.
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La investigación condujo a que se ordenara su detención.
Como la denuncia fue presentada con posterioridad a los hechos y no hubo detención en flagrante delito, la Fiscalía solicitó orden de prisión preventiva, la cual luego fue autorizada por un juez.
Después de que se difundió el caso, los familiares de la sospechosa la ingresaron en una clínica psiquiátrica. Una vez liberado, las autoridades hicieron cumplir la orden judicial y procedieron a su captura.
Durante su declaración, la investigadora optó por guardar silencio.
Su defensa aseguró que la mujer fue diagnosticada con síntomas de esquizofrenia, recibe tratamiento psiquiátrico y tendría una capacidad reducida para comprender la gravedad de los hechos que se le atribuyen.
Sin embargo, la Policía Civil indicó que, por ahora, no existe ninguna prueba que permita considerarla inimputable por razones de salud mental. Asimismo, precisó que la investigación no ha encontrado evidencia de que haya actuado con la ayuda de otras personas.
Los hallazgos en la casa del sospechoso.
Como parte del proceso judicial, los investigadores inspeccionaron la casa de la mujer.
En el inmueble encontraron una habitación equipada con cuna, bañera, pañales, ropa de bebé y otros artículos destinados al cuidado de un recién nacido.
Además, familiares de la investigada manifestaron que durante varios meses ella les aseguró que estaba embarazada, aunque, según indicaron, nunca presentó exámenes médicos ni documentos que confirmaran esa versión.
Las autoridades continúan reuniendo pruebas para esclarecer completamente lo sucedido. Mientras tanto, la mujer enfrenta un juicio por el presunto delito de tentativa de secuestro de un menor de edad, conducta que, según la legislación brasileña, conlleva penas de entre dos y ocho años de prisión.
