La famosa piedra ‘suspendida en el aire’ que está a 2 horas de Bogotá: plan sale baratísimo
jmmorales
Vie, 06/06/2025 – 19:48
El departamento de Cundinamarca se ha consolidado como uno de los destinos preferidos para los viajeros que buscan naturaleza, cultura y gastronomía a solo unas pocas horas de Bogotá.
Esta región andina ofrece una mezcla inigualable de montañas, lagunas, pueblos con historia y una cocina tradicional que resalta los sabores del campo. La gente de Cundinamarca se caracteriza por su hospitalidad, su conexión con las raíces campesinas y su espíritu emprendedor.
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En cada rincón se pueden encontrar productos frescos, festividades religiosas, ferias locales y experiencias auténticas que reflejan el alma rural de Colombia. Todo esto hace de este departamento un lugar perfecto para disfrutar de escapadas cortas, sin complicaciones y con cortos presupuestos.
En medio de este entorno natural, una roca ubicada en lo alto de una montaña se ha convertido en el nuevo atractivo imperdible del turismo ecológico. Este lugar ofrece vistas espectaculares y actividades llenas de adrenalina y conexión con el paisaje.
¿Dónde queda la Piedra Colgada de Susa?
El parque ecoturístico Piedra Colgada está ubicado en el municipio de Susa, Cundinamarca, dentro de la provincia de Ubaté.
Se encuentra a aproximadamente 120 kilómetros de Bogotá, lo que representa un viaje de entre 2 horas y media y 3 horas en carro, dependiendo del tráfico y del punto de partida en la ciudad.
Este destino está enclavado sobre la cordillera Oriental de los Andes, más exactamente en el páramo de Guerrero, a una altitud que supera los 3.370 metros sobre el nivel del mar.
Desde allí se tiene una vista privilegiada del valle de Ubaté y de la Laguna de Fúquene en toda su dimensión. Uno de los aspectos que más llama la atención es que la piedra sobresale de la montaña, generando una perspectiva visual única que da la impresión de estar colgando sobre un vacío de más de 200 metros de profundidad.
Este sitio es catalogado como uno de los mejores miradores naturales del altiplano cundiboyacense, y cada vez atrae a más visitantes interesados en el senderismo, el paisajismo y la fotografía.
