Bogotá

La Rumba vuelve a Bogotá, habrá servicio hasta las 3:00a.m.

Foto tomada de: KienyKe.com

La rumba en Bogotá volvió, oficialmente, a sus horarios regulares. A partir de este viernes, los bares y discotecas que hayan presentado sus protocolos, podrán abrir hasta las 3 a.m.

Así lo permitió este jueves la alcaldesa Claudia López con la firma del decreto 318 de 2021, norma que se concertó con Asobares, asociación que venía solicitando hace varias semanas sobre la necesidad de ampliar los horarios de atención.

Hace poco más de 10 días, ante la insistencia de Asobares, la alcaldesa había asegurado que no contemplaba aún permitir la rumba más allá de la 1 a.m. “Llevamos un par de meses de apertura. Por ahora han sido bastante juiciosos y organizados. Pero les ruego que entiendan que debemos tener un poquito de precaución porque tenemos la Delta circulando”, había dicho López el 15 de agosto.

Sin embargo, cambió de opinión y este jueves, incluso, aseguró que Bogotá tiene “la mejor situación de manejo de la pandemia desde que esta empezó, gracias a un gran esfuerzo de cultura ciudadana, de cultura del cuidado y de la aplicación de aforos”.

Para la mandataria, los actuales indicadores de ocupación UCI y los niveles de vacunación permiten tomar esta decisión.

De acuerdo con Saludata, la ocupación de camas UCI destinadas para covid-19 es de 51,8 por ciento. Por el lado de vacunación hay también avances. Los datos del Distrito indican que, con respecto a la meta de inmunidad de rebaño con el 90 por ciento de la población vacunada, 47,4 por ciento ya tienen el esquema completo y 66,6 por ciento, al menos la primera dosis.

Adriana Plata, presidenta ejecutiva de Asobares, recibió con beneplácito el anuncio de la Alcaldía y aseguró que “este es el paso que le faltaba al sector para una real reactivación”.

Aunque el 8 de junio se había dado luz verde para el retorno de las discotecas y para la operación de bares y gastrobares hasta la 1 a.m., la Asociación había dicho que era vital normalizar los horarios.

Plata reconoce que, con esa primera apertura, se pudieron habilitar cerca de 6.000 empleos directos e indirectos. “El impacto en ese momento fue de una recuperación de los gastrobares de cerca del 20 por ciento más de sus empleos y de sus ventas. Para los bares significó sostenibilidad y poder volver a generar caja”, indicó Plata, pero advirtió que el horario no había permitido convocar suficiente personal.

“Los establecimientos nos habían reportado que no habían llegado ni al 50 por ciento de sus equipos. Los empresarios han sido cautos en ir abriendo con equipos pequeños e ir ampliando de acuerdo a la demanda que se da”, agregó Plata.

Ahora, con el nuevo horario, se espera que haya un crecimiento de un 25 por ciento en la generación de empleos, especialmente en lo relacionado con jóvenes y mujeres entre los 18 y 28 años, dos poblaciones duramente afectadas por el golpe económico de la pandemia.

egún datos de la Secretaría de Desarrollo, para el trimestre móvil de abril a junio de 2021, la tasa de desempleo de mujeres en la ciudad llegó al 19,5 por ciento. Aunque mejoró con respecto al mismo periodo en 2020 (cuando fue de 26 por ciento), sigue siendo preocupante con relación a 2019 ( 11,8 por ciento).

Algo similar ocurre con la tasa de desocupación de población joven (entre 14 y 28 años). El trimestre móvil abril-junio cerró con una tasa de desocupación del 25,2 por ciento; en 2020 esta había sido del 33,3 por ciento; y en 2019, del 18,7 por ciento.
Queda pendiente comprobar si próximas cifras revelan una mejoría con la reactivación casi total de la economía en Bogotá. Después de todo, aún no hay certeza de que en sectores como el nocturno se puedan llegar a niveles de empleabilidad como el de 2019. Antes del covid, de acuerdo con cifras de Asobares, el sector nocturno en Bogotá generaba cerca de 100.000 empleos en toda la cadena productiva.

Pese a que ya se dio un paso adelante para la economía, se espera que no haya un retroceso en la protección de la vida. Las reglas de juego, en esencia, siguen siendo las mismas para los bares y discotecas.

La resolución 777 de 2021 dicta que los establecimientos deben:

– Establecer una estrategia para manejo de venta y consumo responsable de alcohol.

– Establecer un punto de control en la entrada del establecimiento donde se efectúe el registro de clientes, la verificación del uso correcto del tapabocas y la desinfección de mano.

– Garantizar el distanciamiento físico de 1 metro entre personas en las barras y de 2 metros entre mesas o grupos de personas.

– Señalizar la distribución de las mesas, sillas, barras y áreas comunes.

– Evitar aglomeraciones en áreas comunes.

-Habilitar, en lo posible, una puerta de ingreso y otra de salida.

– Instalar en los baños, en lo posible, elementos que reduzcan el contacto con superficies. También se piden dispensadores de papel higiénico, toallas de papel, jabón o alcohol glicerinado mínimo al 60% y griferías.

– Eliminar el uso de cartas o menús en físico.

– Informar a los clientes sobre la prohibición de compartir bebidas, comida y cigarrillos.

– Prohibir el uso de narguilas.

– Informar a los usuarios el aforo máximo permitido (50 %, hoy en Bogotá).

“Hemos trabajado con aliados estratégicos, asesores y expertos que han brindado un acompañamiento, capacitaciones y formación a nuestros afiliados y sus equipos de trabajo. En en Bogotá hicimos un documento base que se compartió a afiliados y a la mesa de reactivación de bares que lideró la Secretaría de Desarrollo Económico. Y constantemente hacemos con nuestros afiliados un trabajo de chequeo”, asegura Plata.

Pero, también, los clientes deben poner de su parte. La resolución 777 indica que las personas deben usar el tapabocas de forma permanente y solo pueden retirarlo para comer o beber y, además, deben procurar el distanciamiento físico. Expertos, además, han resaltado que los ciudadanos deben chequear factores como el aforo y la ventilación para decidir si se debe entrar o no a un establecimiento.

Aunque hoy 2’6 millones de personas en Bogotá tienen el esquema completo de vacunación, no hay que bajar la guardia. Menos aún con la variante delta circulando.

De hecho, un estudio de la Universidad Javeriana había advertido de los posibles escenarios que podía tener Bogotá con delta. El estudio tomaba en cuenta variables como el momento en que la variable tuviera dominancia, el ritmo de vacunación y el factor de contacto social.

En esencia, el documento recomendaba que Bogotá mantuviera el contacto social a niveles moderados, que no se postergara la aplicación de segundas dosis, que se aumentara la velocidad de vacunación y que se siguieran aplicando medidas como uso de tapabocas, distanciamiento y ventilación.

Ya se incumplieron dos de esos puntos: Bogotá, al menos esta semana, no podrá cumplir con todas las 50.000 segundas dosis de Sinovac  y las 144.266 de Moderna y verá bajar su ritmo de vacunación también en primeras dosis.

Tomado de: El Tiempo