Bogotá

Los responsables de la crisis de basuras en Bogotá

Una serie de errores terminó por dejar a varios barrios del occidente y el sur de Bogotá con montañas de escombros y basuras que fueron creciendo hasta generar una auténtica crisis que estalló entre la noche de este miércoles y la mañana de ayer, cuando la paciencia de cientos de personas en las localidades de Kennedy y Fontibón llegó a su límite y salieron a las calles a protestar.

“A uno le da asco llegar a la casa, le da fastidio comer. La casa y la terraza están llenas de moscas”, denunció ante las cámaras de City TV Fanely Garzón, habitante del barrio Jazmín Occidental, Kennedy, uno de los afectados por las demoras –que se extendieron por varios días– en la recolección de basuras. Julia Castro, también vecina del sector, indicó que “de todas partes traen escombros y botan ahí, y uno les dice algo y le sacan puñal. Amenazan de muerte… Los señores de la basura dicen que también los tienen amenazados”.

En el barrio Las Palmitas, Kennedy, las montañas de basura eran tan grandes que, incluso, obligaron a los buses del SITP a desviar. “Las busetas tienen que devolverse y buscar otras calles. Ya nos dijeron que no las iban a quitar y que solo vendrían hasta el Bellavista, de ahí para abajo nos tocaría caminar”, contó una residente.

En Fontibón, la situación tenía otros agravantes. Los montones de basuras y escombros se ubicaban en predios cercanos a la calle 13 adquiridos por el IDU, pero, según denuncias de vecinos, la falta de vigilancia agravó la situación. “El IDU, en vez de ayudar, nos montó una bodega de materiales en el barrio. Esto afecta no solo la salud, sino que nos tiene un nivel de inseguridad terrible”, le contó a City TV Edwin Marulanda, habitante de la zona, y le mostró cómo entre los residuos de demolición había orgánicos, pañales, papel higiénico y hasta tarros de pegante. La zona también está siendo escenario de consumo de estupefacientes.

¿Cómo se llegó a este nivel de descuido en la ciudad? Antes de resolver esa pregunta, hay que aclarar que los ejemplos dados en Kennedy y Fontibón son reconocidos por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) como puntos críticos. En su página web, la Uaesp los define como “lugares de la ciudad en los cuales, por cuenta del arrojo clandestino de residuos orgánicos, de construcción, voluminosos (muebles, colchones, etc.) y aprovechables, se genera una acumulación que produce, a su vez, afectaciones paisajísticas, medioambientales y de seguridad”. En Bogotá, según la Uaesp, hay 473 puntos críticos en las distintas localidades.

Estos puntos son atendidos por operadores de aseo, que tienen unos montos de recolección en los contratos firmados con la Uaesp y cuyo trabajo se paga con dineros del Distrito, es decir, ese no es un cobro que les llegue a los ciudadanos a través de la tarifa de aseo.

Luz Amanda Camacho,  gerente de la Uaesp, reconoció que no advirtió oportunamente la situación debido a que la interventoría no hizo una alerta. Agregó que ya se remitió el caso a asuntos legales y que comenzará un proceso contra Ciudad Limpia, empresa encargada de hacer la recolección de basuras en este sector,  para establecer si será objeto de sanciones.

Fuente: El Tiempo