Minuto30.com .- La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso una sanción histórica contra dos sujetos responsables de destruir un área de reserva en el municipio de Saboyá, Boyacá. Los involucrados no sólo tendrán que pagar una suma millonaria, sino que están obligados a restaurar el ecosistema que intentaron convertir en cultivos de papa.
El daño: Décadas de evolución destruidas en días
El escenario del crimen ambiental fue la vereda Monte de Luz, en el páramo Iguaque Merchán. Allí, mediante el uso de maquinaria pesada, fueron destruidos:
247 frailejones (especies claves para la retención de agua).
25 hectáreas de cobertura vegetal autóctona (más de 40 fanegas).
Especies altoandinas taladas ilegalmente.
“Estos irresponsables pusieron fin a décadas de evolución hídrica”, afirmó Alfred Ignacio Ballesteros, director general del CAR, recordando que la zona intervenida es Reserva Forestal Regional desde 1999.
Sanción ejemplar bajo la nueva ley de 2025
Gracias a la metodología de compensación implementada en 2025, que endurece los castigos económicos, la CAR estableció las siguientes obligaciones para los infractores:
Multa económica: Más de 100 millones de pesos.
Restauración obligatoria: Plantar 550 árboles de especies nativas (mano de oso, arrayán, aliso, sietecueros, entre otros).
Supervivencia garantizada: Los responsables deberán velar por el mantenimiento y cuidado de estos árboles durante un periodo de 3 años. No se aceptarán “plantaciones de fachada”.
“Quien lo hace, paga”
El director Ballesteros fue enfático en que la seguridad hídrica del territorio no es negociable. La destrucción de los frailejones afecta directamente el ciclo del agua y su distribución a cuencas cercanas que abastecen a miles de personas.
“Nuestra nueva metodología es clara: quien daña, paga y restituye en nuestras condiciones”, afirmó el funcionario, recordando que la RCA custodia el territorio desde hace 65 años.



