Minuto30.com .- El sur del Cesar quedó manchado de sangre este miércoles. Una incursión armada en la colonia Altos del Progreso, en una zona rural del municipio de San Alberto, dejó tres personas asesinadas y una mujer herida.
Sin embargo, la rápida reacción de las autoridades permitió dar con los responsables en una persecución de película que terminó con un sicario muerto y otro capturado en territorio de Norte de Santander.
Terror en el barrio Altos del Progreso
El ataque fue devastador. Sujetos armados irrumpieron en el sector y dispararon indiscriminadamente contra un grupo de personas. El coronel William Morales Vargas, comandante de la Policía del Cesar, detalló la magnitud de la tragedia:
“Dos de las víctimas murieron en el lugar, mientras que un tercero fue trasladado al hospital local, donde posteriormente perdió la vida debido a la gravedad de sus heridas”.
Identidad de las víctimas
Hasta el momento, las autoridades han logrado establecer la identidad de dos de los fallecidos:
Luis Andrés Cubillos Zambrano, 25 años.
Cristian Fernando Vargas Jaimes, 27 años.
Una mujer, cuya identidad se mantiene en reserva, resultó herida y recibe atención médica especializada bajo custodia policial.
El GOES neutralizó a los sicarios
Luego de cometer el triple homicidio, los sicarios huyeron hacia el departamento de Norte de Santander. No tomaron en cuenta que unidades del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) ya activaron un plan de bloqueo y trabajos de verificación en la zona.
Al verse acorralados, los delincuentes abrieron fuego contra los uniformados, desatando un intenso intercambio de disparos. El resultado de la operación fue abrumador; un presunto delincuente asesinado y un segundo sicario capturado, quien ya fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Detrás del ataque: ¿quién es el responsable?
La inteligencia policial apunta a una estructura de alto impacto. Según información oficial, el crimen habría sido perpetrado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Este grupo criminal, que mantiene fuerte presencia en Magdalena, Cesar y La Guajira, busca ampliar sus rutas de control territorial hacia el Catatumbo, lo que explicaría la ruta de fuga de los sicarios hacia Norte de Santander.




