Bogotá

Mejoran seguridad en el centro de Bogotá

El centro de Bogotá ha sido, durante años, un lugar inseguro en donde pocas personas se atreven a transitar, sin embargo, es también el lugar en donde se reúnen los más grandes importadores y exportadores de mercancía de todo tipo, no solo de la ciudad sino inclusive del país.

Hurtos, habitantes de calle, falta de limpieza y mala organización en el comercio ha sido la más frecuente descripción que se tiene respecto a este sector de la Capital.

Cifras de Bogotá Cómo Vamos calculan que la cantidad de homicidios en esta parte de la ciudad es tres veces más alta en comparación con el dato de otras capitales del país.

A pesar de esto, Los Mártires, Santafé y La Candelaria, las tres localidades que componen el centro de Bogotá, son tránsito obligado para más de dos millones de bogotanos diariamente, quienes transitan por allí para viajar de sur a norte o de occidente hacia el oriente de la ciudad.

Pensando en mejorar la experiencia de quienes optan por realizar sus compras en este sector de la ciudad, los comerciantes y dueños de establecimientos comerciales han decidido apostarle a cambiarle la cara a la calle 13 con carrera 20, en pleno epicentro de comercio de la capital.

Obras con una inversión por encima de los veinte mil millones de pesos son la forma en la que sectores como San Victorino o San Andresito están siendo reformados y su concepto está cambiando, pasando de ser un foco de inseguridad a un nuevo modelo de compra segura.

En la actualidad, quienes transitan sobre la calle 13 se encuentran con lugares como el centro comercial Puerto Rico, el ejemplo más claro de cómo los mayores empresarios de la tecnología se unieron y le cambiaron por completo la cara al corazón de la capital del país.

Este centro comercial es uno de los más modernos y el único que ha buscado posicionarse como el puerto de ventas nacionales para mercancía digital al por mayor.

Esto no solo se traduce en cambios físicos que embellecen el corazón de la capital de los colombianos y renueva el aspecto físico deteriorado que ha tenido desde décadas atrás, sino también en un cambio de seguridad, en donde, en trabajo conjunto entre las autoridades y empresas privadas de seguridad se le ha podido dar confianza a los visitantes para adquirir productos tecnológicos con total libertad.

Los visitantes del centro de la ciudad ahora se encuentran con una zona que arquitectónicamente es agradable de visitar y que brinda la libertad y la seguridad para hacer sus compras, asistir con sus familias, consumir una buena comida y de paso tomarse una foto para el recuerdo.