Nuevos detalles relacionados con el caso de Carolina Flores, asesinada en la Ciudad de México, volvieron a generar indignación luego de que medios internacionales revelaran más mensajes que habrían sido encontrados en el celular de Érika María Guadalupe Herrera, suegra de la víctima y principal acusada del crimen.
Herrera, de 63 años, permanece detenida en Caracas, Venezuela, bajo custodia de Interpol, mientras avanza el proceso de extradición para que pueda ser enviada a México, donde deberá responder por el feminicidio de la modelo de 27 años.
Según información difundida por medios como La Razón y Radio Fórmula, los textos encontrados en el dispositivo móvil de la mujer hacen referencia directa a lo sucedido y estarían dirigidos principalmente a su hijo Alejandro Sánchez, esposo de la víctima.
Varias de las notas contendrían frases de rencor, celos y dependencia emocional, además de justificar lo sucedido con argumentos que han sido muy criticados en las redes sociales.
Estaba prófuga y fue capturada en Caracas
Según se conoció hasta el momento, tras el crimen ocurrido el pasado 15 de abril, la mujer habría permanecido prófuga durante dos semanas. Posteriormente, fue localizada y capturada en un lujoso departamento en Caracas, lo que permitió iniciar los trámites judiciales correspondientes para su extradición.
Desde entonces, han ido surgiendo nuevos elementos del caso, incluidos mensajes que presuntamente fueron escritos por Herrera mientras intentaba evadir a las autoridades.
Inicialmente, un periodista venezolano difundió una supuesta carta escrita por teléfono, en la que la mujer pedía perdón a su hijo y contaba su versión de lo sucedido el día del asesinato. Sin embargo, con el paso de los días habrían salido a la luz nuevas notas atribuidas a ella.
El arma “se disparó sola”: la frase que provocó rechazo
Lo que más polémica ha causado es una declaración incluida en uno de esos textos, donde Herrera asegura que el arma fue activada sin intención. Uno de los mensajes difundidos dice:
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“Sentí que era como darle un cinturón, pero, por Dios, el arma se disparó sola”.
La frase ha generado una ola de críticas, sobre todo porque autoridades mexicanas han indicado que Carolina Flores recibió seis disparos en el rostro y el pecho, además de múltiples heridas por impacto.
En otros mensajes atribuidos a la mujer, insiste en que no quería matarla, sino que pretendía «castigarla», argumento que ha sido calificado de alarmante por usuarios en redes y medios mexicanos.
“Eres mía”: una frase repetida en las notas
En otro de los textos revelados, Herrera habría repetido una frase que también quedó grabada el día del crimen en una cámara de monitoreo de bebés: “Tú eres mía”.
Según las publicaciones publicadas, la mujer afirmó que se sentía desplazada desde que su hijo inició su relación con Carolina Flores y afirmó que la modelo le había “quitado” a su familia. Las notas, según trascendió, reflejan un fuerte resentimiento hacia la víctima y una dependencia emocional de Alejandro Sánchez.
En algunos escritos, Herrera habría sostenido que antes de Carolina su relación familiar era diferente y que su cercanía con su hijo se había deteriorado desde que construyó una vida con la joven.
Proceso judicial y posible condena
Mientras se siguen conociendo estos textos, Érika Herrera continúa detenida en Venezuela, a la espera de que se produzca su traslado a México. Allí será imputada como presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores, ocurrido en la Ciudad de México.
De ser declarada culpable, podría afrontar una pena de entre 40 y 60 años de prisión, tal y como contempla la legislación vigente para este delito en la capital mexicana. Sin embargo, la pena podría aumentar dependiendo de las agravantes que determine la justicia.
Por ahora, el caso sigue generando conmoción tanto por la violencia del ataque como por los detalles que se han conocido tras la captura del acusado, especialmente por las declaraciones escritas que han sido interpretadas como una justificación del crimen.





