La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en coordinación con el Batallón de Artillería No. 13 del Ejército Nacional, realizó un operativo de control ambiental en la zona rural de Ciudad Bolívar, sector Mochuelo 3, donde fueron intervenidas dos fundiciones metálicas que operaban de manera ilegal y generaban emisiones contaminantes.
Durante la intervención, equipos técnicos de la Unidad Integrada de Gobernanza Ambiental (UIGA) y de la Dirección Regional Bogotá – La Calera de la CAR, con apoyo de la Fuerza Pública, verificaron la existencia de puntos dedicados a la fundición artesanal de metales.
En estos lugares se procesaron materiales como medidores de gas, piezas de alumbrado público, ollas a presión y componentes de motores industriales y de vehículos, entre otros elementos, para transformarlos en lingotes de aluminio mediante procesos de combustión.
Combustión artesanal y emisiones contaminantes
Como se evidenció en la operación, estas actividades se realizaron en piscinas artesanales alimentadas con diésel, lo que incrementa el impacto ambiental por la emisión de contaminantes atmosféricos.
Entre los compuestos asociados a este tipo de combustión se encuentran gases y sustancias como metano, dióxido de azufre, óxido de aluminio y humos irritantes, que afectan la calidad del aire y representan riesgos para la salud de la población cercana.
Ante estas condiciones, la autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de actividades en los dos puntos intervenidos, debido a la generación de emisiones industriales sin control ni tratamiento adecuado.
Te puede interesar: Golpe al microtráfico en Los Mártires: tres capturados con droga saborizada y orden judicial por robo
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, señaló que este tipo de procesos ilegales agravan la situación ambiental del sector, especialmente por su impacto directo en el recurso aéreo y las comunidades aledañas.
Sigue el canal de WhatsApp
ciudad de bogota
Vigilancia ambiental en el sector de Mochuelo
El funcionario también recordó que a inicios de marzo se había declarado alerta preventiva en el sector Mochuelo por los niveles de material particulado PM2.5 registrados en la estación de monitoreo Bogotá Rural – Mochuelo, los cuales superaron los 50 microgramos por metro cúbico.
Sin embargo, esta medida fue levantada en la primera semana de abril luego de que se evidenciara una disminución en los niveles de contaminación, atribuida en parte a condiciones climáticas como las lluvias, aunque se mantuvo un monitoreo permanente.
Pese al levantamiento de la alerta, la CAR advirtió que continuará realizando vigilancia en la zona, teniendo en cuenta que varias actividades se realizan sin permisos ambientales y sin medidas de control.
El sector Mochuelo, según la entidad, se ubica en una zona con condiciones ambientales particulares, caracterizada por baja cobertura vegetal, alta exposición solar y predominio de clima seco.
Aun así, cumple importantes funciones de conectividad ecológica, lo que refuerza la necesidad de implementar acciones de protección y restauración.
Finalmente, la CAR reiteró su preocupación por la calidad del aire en la Bogotá rural e indicó que seguirá adoptando medidas para proteger tanto los recursos naturales como la salud de las comunidades que habitan esta zona de la capital.
