En un giro inesperado para la próxima contienda electoral, el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, ha logrado asegurar su participación en las elecciones presidenciales de 2026. Luego de una cumbre política realizada en la ciudad de Pasto, el movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) oficializó la entrega de su respaldo al expresidente antioqueño.
Este apoyo surge como un salvavidas político crucial para Quintero, cuya candidatura había quedado en juego luego de una serie de reveses legales y administrativos ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Registro Civil, que le habían dificultado el registro a través de firmas y su participación en consultas previas.
Un “Plan B” que se hace realidad
El encuentro en la capital nariñense selló una alianza que se venía rumoreando en los círculos políticos. Las directivas de AICO, partido con personalidad jurídica vigente y de origen ancestral, decidieron abrir sus puertas al líder del movimiento Independientes, permitiéndole superar las incapacidades que amenazaban con dejarlo fuera del directorio.
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«Recibimos este mandato de las autoridades indígenas con humildad y responsabilidad. Es un respaldo para el pueblo, para los que no se dan por vencidos y para los que creen que el cambio no lo puede detener la burocracia», fueron las palabras de Quintero tras confirmar la decisión.
El contexto de la decisión.
El camino de Quintero hacia la Casa de Nariño ha estado marcado por turbulencias. Hace apenas unas semanas, su aspiración parecía naufragar luego de que el Registro Civil rechazara su comité de firmas y surgieran disputas legales por su fallida participación en la consulta del Pacto Histórico.
Los analistas políticos señalan que el respaldo de AICO no es sólo un procedimiento administrativo, sino una medida estratégica. Al refugiarse en un partido con estatus especial y reconocimiento constitucional, Quintero podría blindar su candidatura contra futuras demandas de doble militancia o errores de procedimiento, lo que le permitiría entrar directamente a la primera vuelta o negociar con mayor fuerza en una eventual coalición de centroizquierda, como el Frente Amplio.
¿Qué sigue para la campaña?
Con el aval en mano, se espera que Daniel Quintero inicie en enero de 2026 una agresiva gira nacional, buscando capitalizar el voto de opinión y el descontento de sectores que no se sienten representados ni por la oposición tradicional ni por el actual oficialismo.
Sin embargo, el desafío no es menor. Quintero debe convencer a una base electoral escéptica y explicar su alianza con un movimiento indígena, un sector con agendas muy específicas sobre territorio y autonomía, que ahora debe armonizar con su propuesta de modernización tecnológica y cambio urbano.
Por lo pronto, la noticia sacude el tablero político: Daniel Quintero está oficialmente de regreso en la carrera.
Quintero encontró la fórmula para ser candidato a la Presidencia: le dieron el aval de un partido indígena



