El equipo de Corea del Sur llegó sin pena ni gloria a su país luego de ser eliminada en la primera ronda de la Copa del Mundo, en donde consiguió derrotar a los alemanes tras perder los dos primeros encuentros.
El plantel arribó al aeropuerto de Incheon, en donde casi 500 fanáticos esperaban a la selección que tenía preparado un gran recibimiento, tras su victoria ante Alemania. a pesar de no clasificar a octavos de final.
Pero para un grupo de hinchas esta victoria no fue suficiente, por lo que decidieron lanzarle huevos y almohadas con la bandera inglesa a los surcoreanos que quedaron sorprendidos tras esto.
A pesar de la situación, Shin Tae-Yong, DT del equipo habló ante la prensa sobre la eliminación: “No quería volver a casa hasta julio y es decepcionante volver a casa en junio. Me gustaría agradecer a nuestros fanáticos por su amor y apoyo. Sin nuestros fanáticos, no hubiéramos podido crear el milagro que hicimos”