La respuesta de la personera de Cúcuta al reclamo de la Unidad para las Víctimas sobre ayudas a desplazados del Catatumbo
Un cruce de declaraciones pone en evidencia la magnitud de la crisis humanitaria en Cúcuta.
Declaraciones de Ludy Páez y la situación en la ciudad
Ludy Páez, personera de Cúcuta, respaldó con actas el número de ayudas recibidas para las víctimas de desplazamiento forzado provenientes del Catatumbo. Según Páez, hasta el 22 de enero la ciudad había recibido 396 mercados, un apoyo que calificó como «irrisorio» frente a las más de 16,000 personas afectadas.
En sus declaraciones, Páez subrayó la insuficiencia de las ayudas del Gobierno nacional, indicando que eran «muy pocos recursos» para la magnitud del problema. En un contexto de crisis, donde miles de desplazados buscan refugio en Cúcuta, esta situación agrava las condiciones de vida de las comunidades afectadas.
La respuesta de la Unidad para las Víctimas
Por su parte, Lilia Solano, directora de la Unidad para las Víctimas, respondió públicamente a las declaraciones de Páez. En una rueda de prensa realizada en Cúcuta, Solano indicó que entre el 19 y el 24 de enero se entregaron más de 138 toneladas de ayuda humanitaria en la región. Esto incluyó 2,857 kits de aseo y alimentación para 5,714 personas y 11,775 elementos de habitabilidad.
Aunque las cifras parecen significativas, Solano no precisó cuántas de estas ayudas llegaron específicamente a la capital del departamento. Además, reconoció que Tibú fue el primer municipio en ser priorizado en la distribución, dejando en segundo plano a Cúcuta.
Puntos de discusión
Mientras Páez solicita una distribución más equitativa y acorde a las necesidades de la ciudad, Solano defendió las decisiones de la Unidad para las Víctimas, argumentando la complejidad de la situación en toda la región.
En este cruce de posiciones, queda en evidencia la necesidad de mayor transparencia en la asignación de recursos y un diálogo más fluido entre las autoridades locales y nacionales. La magnitud del desplazamiento desde el Catatumbo exige una respuesta integral que considere las necesidades específicas de cada municipio afectado.
El llamado a la acción
La crisis humanitaria en el Catatumbo y su impacto en Cúcuta subraya la urgencia de fortalecer la coordinación entre los actores involucrados. Tanto la administración local como la Unidad para las Víctimas tienen la tarea de asegurar que la ayuda humanitaria llegue a quienes más lo necesitan y que las respuestas sean proporcionales a la gravedad del problema. Es fundamental que las cifras y los esfuerzos trasciendan las declaraciones y se traduzcan en soluciones reales y efectivas.



