La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, vuelve a estar en el ojo del huracán tras el anuncio de un nuevo cese de actividades que promete sacudir el calendario académico.
La democratización de la institución es la bandera que ondean los sectores que se oponen a la reinstauración como rector de José Ismael Peña Reyes, quien retoma el cargo tras un fallo de segunda instancia de la Corte Suprema de Bogotá.
Esta decisión judicial, que obliga al Consejo Superior Universitario (CSU) a tomar posesión de su cargo, cayó como un balde de agua fría en la Asamblea Triestatal, donde estudiantes, docentes y trabajadores administrativos acordaron paralizar las clases hasta el próximo 20 de marzo de 2026.
Lea también: Colombia retoma su camino al Mundial de Básquetbol 2027 con visitas clave a Chile y Brasil
Según el comunicado oficial de la asamblea, la llegada de José Ismael Peña es vista como una “imposición” con tintes políticos, que a juicio de los manifestantes viola la autonomía universitaria.
Sigue el canal de WhatsApp
ciudad de bogotá
Sin embargo, existe una evidente división entre los estudiantes de la Universidad Nacional. Una encuesta realizada por el representante estudiantil Kevin Arriguí reveló que el 56,8% de los estudiantes no apoya la huelga.
Mientras en Bogotá cierran las facultades, en lugares como Manizales el orden es de “normalidad académica”, dejando claro que la indignación hacia el rector no es unánime en todo el país.
Más noticias de Bogotá
