Minuto30.com .– Un violento ataque sicario en Bolivia cobró la vida del ciudadano colombiano Yefersson Alexander Barreto Sánchez. El homicidio, que sacude la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, ha destapado una compleja investigación policial que apunta a una violenta disputa interna dentro de las estructuras del crimen organizado transnacional.
Así ocurrió el letal ataque
El sangriento hecho ocurrió durante la madrugada del sábado 2 de mayo en la exclusiva zona del canal de Isuto y el cuarto anillo. La secuencia del crimen fue establecida por las autoridades de la siguiente manera:
Se supo que Barreto Sánchez había pasado la noche charlando con un grupo de conocidos al interior de una exclusiva discoteca del sector; Alrededor de las 5:45 de la mañana, la víctima abandonó el establecimiento y se dirigió a unos puestos de comida cercanos. Minutos después, cuando intentaba subir a su camioneta, fue interceptado por dos sicarios que viajaban en una motocicleta.
Uno de los delincuentes se bajó de la motocicleta y le disparó en repetidas ocasiones a quemarropa, dejándolo sin vida en el lugar. Durante el tiroteo, otra persona resultó herida por un proyectil.
La sombra de Sebastián Marset y la “vendetta” mafiosa
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, indicó que la principal hipótesis del crimen es un ajuste de cuentas.
Según las investigaciones, el asesinato del colombiano estaría directamente relacionado con una lucha de poder dentro de la organización criminal liderada por el peligroso narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue capturado en marzo pasado en esa misma ciudad.
Tras la caída del capo, el cártel se habría dividido, desatando una guerra interna por el control territorial y rutas ilícitas, lo que explicaría otros hechos violentos registrados recientemente en la región.
Capturas de antecedentes y claves.
Las autoridades bolivianas revelaron que Yefersson Alexander Barreto Sánchez no era ajeno a la justicia. Desde 2013 se encuentra procesado por el delito de tráfico de sustancias controladas. Aunque actualmente enfrenta un juicio oral por este cargo, se encuentra en libertad.
Luego de confirmarse el asesinato, la Policía desplegó un gigantesco operativo en la zona que dejó 12 personas capturadas.
Estos individuos son interrogados como piezas claves para reconstruir el crimen y determinar si el colombiano operaba como vínculo directo con grupos narcos nacionales o internacionales.





