Hoy, 7 de junio de 2026, se cumple exactamente un año del trágico atentado en Bogotá que cobró la vida del entonces senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Un hecho que conmocionó al país y es recordado como uno de los asesinatos más dolorosos de la historia política reciente de Colombia.
El fatídico 7 de junio de 2025
Hace un año, Uribe Turbay realizaba una actividad proselitista en el parque El Golfito del barrio Modelia, en la localidad de Fontibón (occidente de Bogotá). Mientras se dirigía a sus seguidores desde una plataforma improvisada, un menor armado de 15 años le disparó en múltiples ocasiones, impactándolo gravemente en la cabeza, el cuello y la pierna.
El congresista fue trasladado de urgencia a la Clínica Santa Fe, donde libró una larga y difícil batalla. A pesar de haber sido sometido a múltiples y complejos procedimientos neuroquirúrgicos, falleció 65 días después, en la madrugada del 11 de agosto de 2025, debido a graves complicaciones médicas derivadas del ataque.
Avances en la investigación y responsables
A un año de que el sonido de las balas irrumpiera en su campaña, el caso ha presentado importantes avances judiciales por parte de organismos de investigación:
Autores materiales: El menor de edad que disparó el arma fue aprehendido inmediatamente el día de los hechos. Posteriormente, en el desarrollo de las investigaciones, las autoridades lograron capturar a alias 'El Costeño', identificado como el coordinador logístico del crimen en el terreno.
Autores intelectuales: En marzo de 2026, la Fiscalía General de la República logró armar el rompecabezas del magnicidio, determinando que tuvo motivaciones políticas. El órgano fiscal apuntó directamente a la disidencia armada conocida como Segunda Marquetalia, girando órdenes de aprehensión contra 'Iván Márquez' y otros cabecillas de esa estructura criminal por ordenar el asesinato.
Las denuncias de María Claudia Tarazona: ¿Participación del Gobierno?
En el marco de este primer aniversario, el panorama judicial y político se ha visto sacudido por un nuevo ingrediente que ha desatado una fuerte polémica nacional. María Claudia Tarazona ha planteado graves denuncias públicas que sugieren una posible implicación de sectores del actual Gobierno en el asesinato del precandidato.
Según alega Tarazona, hubo supuestas irregularidades y cabos sueltos en el desarrollo de la investigación oficial. Sus declaraciones sugieren que habría interés desde las más altas esferas del poder en encubrir detalles claves sobre el complot que buscaba silenciar a la figura opositora. Estas graves acusaciones han generado un profundo revuelo político, acompañado del reclamo de que los entes de control abran nuevas líneas de investigación para esclarecer si hubo algún grado de participación, omisión o complicidad estatal en la planificación del asesinato.
Un legado de dolor y un llamado a la no violencia
El asesinato de Miguel Uribe desató en su momento una fuerte ola de rechazo nacional e internacional. Organizaciones globales como Naciones Unidas, la OEA y Human Rights Watch condenaron enérgicamente el acto, advirtiendo del peligro que enfrenta la democracia cuando la violencia interfiere en las urnas.
A nivel local, el evento unió a la ciudadanía en la recordada “Marcha del Silencio”, donde miles de personas salieron a las calles vestidas de blanco para exigir el fin de la violencia política.
Hoy, a 365 días del atroz atentado y en medio de un clima de tensión por las nuevas hipótesis reportadas, la memoria del exsenador sigue presente entre sus familiares, sus seguidores y un país que aún busca verdad, justicia y garantías de que el debate de ideas no volverá a ser silenciado por las armas.





