Minuto30.com .- La gestión del Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, llega a su punto de quiebre en el Congreso. Un bloque de 23 representantes a la Cámara presentó formalmente una solicitud de moción de censura, buscando apartar al alto funcionario de su cargo debido a lo que califican como una “crisis estructural sin precedentes” en el sistema de salud colombiano.
La solicitud, basada en el artículo 135 de la Constitución, señala graves deficiencias en la dirección, orientación y control del sector, poniendo en riesgo el derecho fundamental a la salud de millones de ciudadanos.
Las 4 razones de la “caída” de Jaramillo
Los congresistas firmantes fundamentan su solicitud en hechos concretos que han deteriorado la prestación del servicio en el último año:
Explosión de tutelas: El aumento sostenido de acciones judiciales por denegación de servicios básicos ha desbordado el sistema.
Escasez de medicamentos: Fallas críticas en la entrega oportuna de medicamentos y tratamientos para enfermedades crónicas y de alto costo, que han costado la vida a muchos usuarios.
Crisis financiera: Cuestionamientos sobre el flujo de recursos hacia las EPS y la red hospitalaria, que mantiene en vilo el funcionamiento de las clínicas en todo el país.
Falta de empatía: Las declaraciones públicas del Ministro han sido calificadas de “poco empáticas” hacia las víctimas de la crisis, generando un profundo malestar social.
“Existen circunstancias graves que comprometen la adecuada gestión del Ministerio y que ameritan el ejercicio del control político”, se lee en el documento presentado en la Secretaría de la Cámara.
¿Qué sigue para el Ministro?
Luego de la presentación, la Mesa Directiva de la Cámara de Representantes deberá programar el debate entre los próximos 5 y 10 días. Para que el Ministro Jaramillo sea removido de su cargo se requiere el voto de la mayoría absoluta, es decir la mitad más uno, de los integrantes de la corporación.
Este movimiento legislativo se produce en un momento de máxima tensión nacional. El presidente Gustavo Petro acaba de anunciar la liquidación definitiva de las EPS que tienen deudas insostenibles, medida que ha generado incertidumbre sobre el futuro de millones de afiliados.
A este panorama se suma el fuerte rechazo social a las recientes declaraciones no vinculantes del ministro Jaramillo, quien ha minimizado el drama de varios usuarios que fallecieron tras la negativa de sus EPS a entregar medicamentos vitales. Para los 23 representantes firmantes, la gestión del Ministro no sólo ha fracasado técnica y administrativamente, sino que ha carecido de la humanidad necesaria para afrontar una crisis donde está en juego la vida de los colombianos.




