El futuro de la presidencia de Ecopetrol permanece en un limbo de alta tensión política y corporativa este lunes 6 de abril de 2026. Luego de una serie de cruces de informes sobre reuniones de alto nivel, la incertidumbre se apoderó de la petrolera estatal más importante del país.
La jornada de este lunes ha estado marcada por hermetismo y versiones contradictorias sobre la permanencia de Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol. Si bien se esperaba una reunión definitiva entre el presidente Gustavo Petro y el directorio de la estatal para decidir el destino del director, la reunión fue sorpresivamente cancelada, dejando en el aire dudas sobre la gobernanza de la empresa.
El pulso interno: 4 votos en contra de la permanencia
La crisis se centra en las crecientes cuestiones judiciales que pesan sobre Roa. De los 9 miembros que integran el Consejo Directivo de Ecopetrol, al menos cuatro han expresado abiertamente su preocupación, advirtiendo que mantenerlo en el cargo podría tener graves consecuencias y repercusiones en la estabilidad financiera y reputacional de la empresa.
A pesar de estas advertencias, el presidente Petro ha mantenido una férrea defensa de Roa, quien fue su jefe de campaña. De hecho, se conoció que el presidente habría sostenido conversaciones privadas con al menos uno de los miembros de la Junta para explicarle los motivos por los que insiste en que Roa continúe al frente de la petrolera.
Cronología de un día de confusión
Jueves 4 de abril: Según informes de prensa, el presidente Petro se habría reunido con algunos miembros seleccionados de la Junta para tantear el terreno respecto de la permanencia de Roa.
Lunes 6 de abril (Mañana): Trascendió que la Junta en pleno se reuniría esta tarde para tomar una decisión final.
Lunes 6 de abril (mediodía): La Presidencia de la República informó a medios nacionales que dicha reunión no aparece en la agenda oficial del presidente, confirmando la cancelación de la reunión colectiva.
Las acusaciones de Ricardo Roa
La presión sobre el directivo no es sólo interna. Las acusaciones judiciales en su entorno han generado una grieta en el Consejo Directivo, donde el bloque de cuatro miembros disidentes teme que la situación jurídica del presidente de Ecopetrol afecte el accionar de la empresa en los mercados internacionales y su relación con los inversionistas.





