La carrera por la Casa de Nariño entra en una fase de alta tensión. Luego de semanas de ausencia de foros públicos y presiones de distintos sectores, el candidato oficialista por Pacto Histórico, Iván Cepeda, anunció que finalmente participará en los debates presidenciales. Sin embargo, su equipo de campaña ha puesto sobre la mesa una serie de condiciones no negociables que han encendido un fuerte debate político y ciudadano.
Las exigencias de la discordia
Para que el candidato oficial pueda enfrentarse antes de la primera vuelta, su campaña ha trazado una línea roja con tres demandas principales:
Exclusión del centro político: Cepeda exigió que la reunión sea un debate a tres bandas, sólo contra los candidatos de derecha: Paloma Valencia (Centro Democrático) y Abelardo De La Espriella. Esta decisión deja fuera a los candidatos del centro, como Claudia López y Sergio Fajardo, bajo el argumento de querer debatir directamente con “los dos modelos de país en disputa”.
Ubicación regional y moderación personalizada: El candidato pidió que el debate no se realice en los estudios tradicionales de Bogotá, sino en una región (se han sugerido zonas como Sumapaz), argumentando que la política debe ser descentralizada. Además, reclamó un «moderador independiente» para evitar que el periodista «se convierta en un contradictor más».
Veto a la crisis de seguridad: Quizás el punto más controvertido sea la intención de centrar el debate exclusivamente en el modelo económico y de desarrollo, dejando de lado la cuestión de la seguridad. Este es uno de los flancos más débiles y sensibles del actual gobierno de Gustavo Petro, especialmente ante el crecimiento de grupos armados en el marco de la “Paz Total”.
Lluvia de críticas en redes sociales: “Antidemocrática y cobarde”
Las condiciones impuestas por el equipo de Iván Cepeda no tardaron en generar una ola de indignación en plataformas como
Las reacciones más contundentes provinieron de los candidatos excluidos. La exalcaldesa Claudia López arremetió en sus redes al calificar la exclusión de “cobarde y antidemocrática”, asegurando que Iván Cepeda y la derecha intentan polarizar al país y censurar a quienes no forman parte de los extremos. Por su parte, Sergio Fajardo trinó: «Colombia no necesita silencios cómodos, necesita debate frontal. ¿Ese llamado también incluye a quienes no somos la continuidad de la polarización Petro-Uribe?».
Entre los ciudadanos, las críticas se han centrado fuertemente en la evasión de la cuestión de seguridad:
«¿Cómo espera ser presidente y prohibir que la gente le pregunte sobre seguridad cuando la gente está siendo asaltada y asesinada en las calles? Un debate sin hablar de orden público es una burla». — @CarlosG_2026 en X.
«Cepeda sólo va si le montan el plató, eligen los rivales que le convienen para victimizar y le prohíben al moderador hablar de las masacres. Eso no es un debate, es un publirreportaje». — @Laura_Opina en X.
«Excluir al centro es la estrategia perfecta de los extremos para seguir dividiendo al país. Petro y Uribe 2.0. Necesitamos escuchar a TODOS los candidatos». — Comentario destacado en TikTok.
Tanto Paloma Valencia como Abelardo de la Espriella han manifestado su disposición a asistir, aunque han dejado claro que no permitirán que se les impongan “guiones” ni se les censure cuando se cuestione el estado de seguridad nacional. Los próximos días serán decisivos para ver si medios y campañas llegan a un consenso sobre las reglas del juego.
No logró pedir que sea Petro quien haga las preguntas: las exigencias de Iván Cepeda para ir a los debates
🔴🇨🇴 ATENCIÓN. El Candidato de las FARC, Iván Cepeda quiere un Debate a su medida: Pide que NO se hable de seguridad ni de militarización.
Expresa que quiere un debate sólo con @ABDELAESPRIELLA y @PalomaValenciaL
Claramente quiere tenderles una trampa… con narrativas falsas. pic.twitter.com/ii3RboCyFV
— Por Viral 24 (@ByViral24) 20 de abril de 2026





