Una fuerte tormenta política y un rechazo generalizado de diversos sectores institucionales, políticos y sindicales recaen sobre el presidente Gustavo Petro. Esto ocurre luego de su decisión de ignorar los resultados de la primera vuelta presidencial y denunciar un presunto fraude masivo.
La postura del presidente ha sido calificada por la oposición y analistas como un «ataque contra la democracia», especialmente luego de que la Registraduría Nacional del Estado Civil emitiera el Boletín núm. 106 de este 2 de junio de 2026, confirmando que el escrutinio oficial –en manos de los jueces de la República– alcanzó el 99,98% con absoluta normalidad.
El veredicto judicial e institucional: Fraude cero
El último boletín del Registro dejó los reclamos del ejecutivo prácticamente sin fundamento legal. El documento oficial ratifica las plenas garantías del proceso a través de los siguientes puntos clave:
Coincidencia casi perfecta: El escrutinio realizado de manera autónoma por los jueces de la República registró una coincidencia del 99,94% respecto a los datos iniciales del preconteo.
Proceso blindado y exitoso: La entidad destacó que las modificaciones en la consolidación fueron «mínimas», demostrando la transparencia y el éxito del sistema.
Pendiente mínima por climatología: De las más de 122.000 mesas instaladas sólo quedan por contabilizar 33 debido a dificultades climáticas que retrasaron el traslado del material electoral a zonas alejadas.
Con el apoyo de los jueces, la Registraduría dio un comunicado de calma y anunció el inicio formal de los preparativos y auditorías para la segunda vuelta presidencial el próximo 21 de junio.
El contraataque de Petro: Las polémicas figuras con las que insiste en el fraude
Pese al contundente informe técnico y el visto bueno de los jueces, el presidente Petro se mantiene firme en su desacato y ha encendido las alarmas al asegurar que tiene pruebas de supuesta manipulación en la División Político Administrativa (DIVIPOL) a través del software de la firma privada de los «hermanos Bautistas».
A través de sus declaraciones, el presidente insistió en que el sistema fue modificado ilegalmente el 26 de mayo de 2026 (a las 13:21:35 y 19:21:13) para alterar los datos de la siguiente manera:
Censo alterado: Sostiene que se cambió en el software el censo oficial de 41.421.973 ciudadanos a 42.307.373, introduciendo supuestamente 885.409 cédulas fuera de la fecha legal.
Le puede interesar: Escándalo en colegio de Rionegro: Maestra terminó con fracturas tras altercado con padres
Cuadros duplicados: Asegura que mientras los cuadros oficiales eran 120.527, el sistema de cómputo reportó 122.020, generando un excedente de 1.493 cuadros.
Votos atípicos: Denunció la existencia de 5.300 mesas con votaciones de entre 300 y 700 votos diarios, asegurando que allí se fraguó la ventaja de 635.000 votos con la que el candidato opositor, Abelardo de la Espriella, superó al candidato oficial, Iván Cepeda.
«Dije que no reconocía los datos del preconteo… porque tengo datos. “El registrador se negó permanentemente a entregar el código fuente”, afirmó Petro, cuestionando directamente la legitimidad del proceso.
Lluvia de críticas: un presidente aislado en su propia narrativa
La insistencia del jefe de Estado en ignorar las elecciones ha provocado una ola de rechazo sin precedentes en el país. Diversos líderes políticos exigen respeto a las instituciones y prudencia para evitar estallidos de violencia o desórdenes civiles.
1. El candidato oficial lo deja en paz
El golpe más duro a la narrativa del presidente vino de su propio sector. El candidato de izquierda, Iván Cepeda, optó por la vía institucional, reconoció los resultados de la jornada y extendió públicamente una invitación a debatir con su oponente, Abelardo de la Espriella. Esta posición de Cepeda dejó al presidente Petro completamente aislado en su radicalismo.
2. Alerta en la oposición y los sindicatos
Desde la oposición, partidos como el Centro Democrático y el movimiento Abelardo de la Espriella rechazaron categóricamente las acusaciones, calificándolas de una «maniobra peligrosa» para deslegitimar la voluntad popular ante una posible derrota. Sectores sindicales y analistas coinciden en que sembrar dudas sobre un sistema validado en un 99,94% por los propios jueces de la República pone en riesgo la estabilidad del país de cara a la segunda vuelta.
Con la Registraduría marchando firme hacia las urnas el próximo 21 de junio y los jueces cerrando el escrutinio sin novedades, la postura de Petro abre una grieta institucional sin precedentes en la historia reciente de Colombia, donde el propio presidente desconoce las reglas de juego del Estado que preside.
Ya hubo escrutinio por parte de los jueces y confirman que no hubo fraude, pero Petro no quiere reconocer los resultados
Les presento las bases comprobadas de un posible fraude. ¿Qué puedo entregar a la autoridad competente?
Dije que no reconocí los datos de preconteo del software de los hermanos Bautista porque tengo datos.
Mi compromiso con mi gente y el amor a mi país por el que he luchado toda mi vida…
– Gustavo Petro (@petrogustavo) 2 de junio de 2026





