Minuto30.com .- La justicia colombiana está un paso más cerca de cerrar uno de los casos más dolorosos de 2024. El gobierno francés ha autorizado la extradición de Julián Eduardo Cifuentes, el hombre que confesó el asesinato del padre Darío Valencia, un sacerdote que trabajaba con la Arquidiócesis de Pereira. La decisión francesa da luz verde a la solicitud presentada por la Cancillería y la Fiscalía de Colombia.
El padre Darío Valencia, oriundo del occidente de Caldas, desapareció el 25 de abril de 2024 en Pereira, Risaralda, luego de encontrarse con Cifuentes. Días después del crimen, su camioneta fue encontrada abandonada en Viterbo (Caldas) con restos de sangre y una herida de bala en el tablero, lo que confirmó las sospechas de un desenlace violento.
Julián Eduardo Cifuentes fue detenido por las autoridades francesas el 30 de abril, apenas cinco días después del crimen, tras su llegada a Europa. Aunque inicialmente guardó silencio, en septiembre una comisión de la Fiscalía que viajó desde Pereira logró que Cifuentes rompiera su silencio y confesara el crimen, aportando incluso las coordenadas exactas donde había abandonado el cuerpo del cura, que fue encontrado cinco meses después de su desaparición. Medicina Forense confirmó su identidad.
Mató al cura para robarle el coche
La confesión reveló que el móvil del asesinato fue el robo de los vehículos y pertenencias del sacerdote. Ahora, con la autorización de extradición, se abre el camino para que el imputado sea trasladado a Colombia, proceso que podría concretarse en el mes de diciembre.
Una vez en territorio colombiano, Julián Eduardo Cifuentes será procesado por los delitos de homicidio agravado y tenencia ilegal de armas.
La noticia es recibida como un alivio por la comunidad eclesiástica y la familia del padre Valencia, quienes han clamado justicia desde la desaparición del sacerdote.
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